Dos atentados dejaron 27 muertos en Damasco
La capital siria y feudo oficialista volvió a temblar ante ataques que provocaron al menos 140 heridos. El régimen de Al Assad y la oposición se culparon mutuamente.
Damasco, El Cairo. Dos atentados con coche bomba causaron ayer al menos 27 muertos y 140 heridos en Damasco, lo que volvió a infundir miedo a los ciudadanos, que, en el último año, vivieron en relativa calma en este importante bastión del régimen. La televisión oficial mostró imágenes de cadáveres y vehículos calcinados, así como cuantiosos daños materiales en las zonas sacudidas por las dos explosiones.La primera de ellas tuvo como objetivo la sede de la Inteligencia de la fuerza aérea, en el norte de la capital, y poco después otro artefacto estalló en un edificio de la Seguridad Criminal, en el oeste de la ciudad."Mi familia está bien, pero las ventanas de mi casa quedaron totalmente destruidas. La explosión fue terrible", comentó una mujer que residía cerca del complejo de Inteligencia.El Ministerio de Interior afirmó que los atentados fueron obra de suicidas y que hay civiles y miembros de seguridad entre las víctimas mortales.Estos ataques "forman parte de los objetivos contra la seguridad y la estabilidad del pueblo", apuntó en un comunicado el gobierno, que consideró que existe una escalada de la violencia fomentada por los supuestos deseos de algunos países de enviar armamento a Siria.Los medios oficiales calificaron los ataques de terroristas, en línea con la postura del régimen, que culpa a grupos armados de estar detrás de la violencia desatada en el país desde hace un año.Las autoridades llamaron a los ciudadanos a colaborar para denunciar cualquier actividad sospechosa y reiteraron que actuarán con firmeza ante toda amenaza contra la seguridad del Estado. Bastión oficialista. Considerado como uno de los principales feudos del régimen, Damasco se mantuvo en relativa calma y es escenario de marchas a favor del presidente, Bachar al Assad, como las organizadas el jueves en coincidencia con el primer aniversario del inicio de la revuelta en el país. No obstante, la seguridad del núcleo de la capital se ha visto afectada por varios atentados, lo que aumentó la tensión entre sus residentes.El 23 de diciembre, al menos 44 personas fallecieron en un doble atentado, frente a dos edificios de la Seguridad del Estado y que las autoridades atribuyeron a la red terrorista Al Qaeda, mientras que dos semanas más tarde otras 26 perdieron la vida en un ataque similar.Las explosiones de ayer se produjeron en un barrio del norte de la ciudad, que está dominado por una mayoría cristiana, y otro que se encuentra cerca de la plaza de los Omeya y es una de las áreas más exclusivas de la ciudad.Estas acciones en Damasco se suman a los numerosos actos de violencia que se desencadenaron en el país pese a los intentos mediadores por solucionar la crisis de forma pacífica.En ese sentido, el enviado especial de la ONU y de la Liga Árabe para Siria, Kofi Annan, declaró el viernes que tiene previsto enviar en los próximos días una misión técnica a Siria para continuar dialogando con las partes enfrentadas. Versión opositora. Del lado de la oposición, el líder del Consejo Nacional Sirio, Gorhan Golion, responsabilizó al régimen de estar tras los atentados para justificar la presencia de terroristas en el país. "Esos atentados están fabricados por el régimen sirio", explicó Golion, quien argumentó que los ataques tuvieron lugar en zonas de seguridad de difícil acceso, donde sólo pueden moverse con facilidad las fuerzas gubernamentales.El líder del principal grupo de la oposición en el exilio subrayó que el régimen "siempre trama atentados cuando se aproximan visitas de delegaciones extranjeras", en alusión al anuncio de Annan del próximo envío de una misión.Por su parte, los Comités de Coordinación Local informaron de la muerte de 19 personas por la represión en todo el país.Según la ONU, más de ocho mil personas perdieron la vida en Siria desde que las protestas que estallaron en marzo de 2011 devinieron en una espiral de violencia entre la represión del régimen y las acciones de la oposición armada.
Cayó el ex jefe de inteligencia libio
Un pilar del régimen. El ex jefe del servicio de espionaje del fallecido Muamar Kadhafi fue detenido por las autoridades de Mauritania, acusado del ataque a civiles durante los disturbios en Libia del año pasado y del atentado de 1989 contra un avión francés. Abdalá al Senoussi fue detenido en el aeropuerto de Nuakchot, capital de Mauritania, procedente de la ciudad marroquí de Casablanca y con pasaporte falso. El Tribunal Penal Internacional, Francia y Libia manifestaron su deseo por enjuiciarlo. Si es entregado a la corte internacional, será el primer acusado por las presuntas atrocidades en Libia.

