Dilma y Lula delinean la transición
Después del triunfo: Rousseff se reunió con asesores de la campaña, que integran el círculo del actual mandatario.
Con la mirada puesta en la transición entre un gobierno del que acaba de ser parte y el suyo propio, que se inaugurará con una fiesta en Brasilia el primer día de 2011, Dilma Rousseff tuvo ayer una jornada de intensas reuniones, intercaladas con los saludos protocolares que recibió y retribuyó a diferentes mandatarios del mundo, entre ellos el jefe de la Casa Blanca, Barack Obama. En las calles de Brasilia, los resultados de las elecciones se tomaron como algo más que previsible. Con el 100 por ciento de las mesas escrutadas, Rousseff obtuvo 55.752.529 sufragios, equivalentes al 56,05 de los votos válidos. Su rival del balotaje, José Serra, logró 43.711.388, equivalentes al 43,98 por ciento. La diferencia a favor de la ganadora fueron 12.041.141 votos, o 12,10 puntos porcentuales.Ayer por tarde, al cabo de los encuentros mantenidos en su casa de Lago Sur con quienes fueron hasta el domingo principales coordinadores de su campaña, trascendió que el presidente del Partido de los Trabajadores (PT), José Dutra, sería el coordinador político de esa transición y que el ex ministro de Economía de Lula, Antonio Palocci, conduciría los equipos técnicos de la sucesora de Luiz Inácio Lula da Silva.El mandatario, quien no compareció en público para celebrar la victoria de su candidata porque dijo que la protagonista del festejo debía ser su ex jefa de Gabinete, irá acompañado por Rousseff a sus próximas citas internacionales, las últimas antes de traspasarle el mando.El asesor en política internacional de Lula, Marco Aurelio García, tras su reunión de ayer con Rousseff, confirmó que ésta iniciará sus giras en Corea del Sur, en la Cumbre del G-20, donde llevará la preocupación de Brasil por los perjuicios que puede causar la baja cotización del dólar y el alerta de los países emergentes acerca de una eventual "guerra cambiaria". El saludo de Cristina. En la reunión del G-20, Dilma podría encontrarse con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, quien en la noche del domingo fue una de las primeras en telefonear a la ganadora para darle la "bienvenida al club de las compañeras de género". Dilma le expresó su pesar por la muerte de Néstor Kirchner y elogió su figura. La cuestión del género fue resaltada por la periodista brasiliense Daniella Acosta Almeida. Consultada por La Voz del Interior, consideró que "la impronta de mujer de Dilma (a la que ella no votó) deberá aparecer en sus actos de gobierno y será muy importante para consolidar su imagen y diferenciar su estilo del de Lula" (Ver video). Las prioridades. Más allá de las señales de continuidad que Rousseff dejó ver en la que será su agenda externa, la presidenta electa hizo hincapié en algunas claves de lo que será su política interna. "Trataremos los recursos provenientes de nuestras riquezas siempre con planes a largo plazo. Trabajaré en Congreso por la aprobación del Fondo Social del Pré-Sal", dijo en alusión a las vastas reservas de petróleo cuyo descubrimiento anunció la propia Dilma en 2007. "Por medio de él queremos realizar muchos de nuestros objetivos sociales. Rechazaremos el gasto efímero, que deja para las futuras generaciones apenas las deudas y la desesperanza", sentenció Rousseff en su pronunciamiento que algunos medios locales definieron ayer como un "juramento". Mientras, se multiplican las conjeturas por el futuro papel de Lula. "Sabré honrar su legado; sabré consolidar y avanzar en su obra", dijo Dilma antes de anticipar que "golpeará la puerta de Lula cada vez que lo necesite".Pero no sólo en torno al oficialismo se multiplicaron las especulaciones. Distintos columnistas y algunos dirigentes del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) comenzaron a sugerir la necesidad de una profunda revisión interna y la posibilidad de que el ex gobernador de Minas Gerais y actual senador electo, Aécio Neves (nieto de Tancredo), asuma las riendas de la principal fuerza opositora.Aécio, joven y carismático dirigente que muchos ya sindican como el presidenciable del PSDB en 2014, prefirió no entrar en el juego y elogió la elección de Serra a pesar de la derrota.A su vez, la ex ministra de Ambiente de Lula Marina Silva, quien se fue del PT y se sumó al Partido Verde, con el cual quedó tercera en la primera vuelta, reiteró ayer que "el embrión de la tercera vía –al margen del bipartidismo PT-PSDB–, seguirá creciendo". Brasil vuelve lentamente a su realidad cotidiana, aunque la suya no será una transición cualquiera.

