Dilma Roussef vuelve a criticar a potencias por desvalorizar el dólar
La presidenta brasileña responsabilizó a los países desarrollados por inyectar un "exceso de liquidez" en el mercado mundial. Prometió actuar enérgicamente contra la inflación.
"La presión monetaria" originada en las economía centrales que tienen "déficits gigantescos" causan problemas en las "economías emergentes", que se ven afectados por el exceso de "liquidez", reiteró Rousseff en declaraciones citadas por la agencia Ansa al hablar ante el Consejo de Desarrollo Económico SocialAnte el foro que reunió en Brasilia a ministros, empresarios y sindicalistas, Rousseff no utilizó la expresión "guerra cambiaria" empleada por ella tiempo atrás para aludir a la emisión de dólares en Estados Unidos, lo cual induce a la valorización del real y afecta las exportaciones brasileñas.La mandataria aseguró que, pese a los problemas citados, su gobierno garantizará la apertura de su economía ante el mercado internacional, pero subrayó que también garantizará la "apertura" al mercado brasileño.Y en ese sentido dijo que la clave del "éxito económico" de los últimos años en Brasil fue "su gran mercado".Aclaró, sin embargo, que este año su gobierno está realizando un ajuste fiscal para cumplir con su "compromiso" de luchar contra la inflación, que según previsiones del sector privado será del 6,34 por ciento en 2011.En el mismo foro, el ministro de Hacienda, Guido Mantega, aseguró que el gobierno utilizará "todas las armas" para frenar la tendencia de aumento de la inflación, y expresó además su preocupación por el "tsunami" de capitales externos que aprecian el real.Mantega afirmó que la tasa de inflación acumulada en el período de 12 meses cerrado en marzo totalizó un 6,3 por ciento, frente al 5,2 por ciento registrado entre abril de 2009 y marzo de 2010, en declaraciones reproducidas por las agencias DPA y Brasil.Según el ministro, ello se debe a un "brote inflacionario" causado principalmente por las subas en los precios internacionales de commodities y cuyos reflejos en Brasil serían hasta menos intensos que en otros países del mundo.

