Despidos, huelgas y cierres sacuden el panorama mediático en Portugal
Los medios son reflejo del complicado momento económico que atraviesa el país. Entre 2009 y 2011, perdieron su trabajo más de 500 periodistas.
Lisboa. Además de informar sobre los efectos de la crisis, los medios de comunicación portugueses son, a su vez, reflejo del difícil momento económico que atraviesa el país, con despidos, huelgas, cierres y cambios en su accionariado.
Entre 2009 y 2011 perdieron su trabajo más 500 periodistas, según estadísticas oficiales que maneja el sindicato de ese sector, según el cual la cifra es inferior a la real porque hay que sumar los cerca de 130 informadores que se quedaron sin trabajo este año.
“Las redacciones están al límite de su capacidad, no se puede seguir despidiendo a gente. Reducir más sería condenarlas a muerte”, aseveró Alfredo Maia, presidente del Sindicato de Periodistas luso.
En Portugal, donde viven 10,5 millones de personas, trabajan unos tres mil periodistas, asegura Alfredo Maia, presidente del Sindicato de Periodistas luso. Este número sólo incluye a quienes desarrollan su labor en medios de comunicación y deja fuera a los que lo hacen para gabinetes de prensa o publicidad, no protegidos legalmente por el Estatuto del Periodista.
Aunque la crisis de los medios es habitual en toda Europa, el problema adquiere una mayor dimensión si se tiene en cuenta que anualmente salen de las facultades y escuelas técnicas de Portugal 1.500 nuevos profesionales, de acuerdo con estas mismas fuentes.
Medios lusos importantes como Diário Económico o Sol ya han acometido reestructuraciones en su plantilla, mientras que en otros por el momento se han limitado a reducir la masa salarial.
El sueldo medio de un periodista en Portugal varía en función del órgano de comunicación, y ronda “los 1.500 euros mensuales en medios nacionales y sobre los mil euros en regionales”, según su sindicato.
Detrás de estos recortes se encuentra el fuerte descenso de las ventas por la mayoría de periódicos y revistas más vendidos, como Expresso , que se vende 33 por ciento menos que hace una década.
En las últimas semanas se supo que el gobierno pretende privatizar parcialmente la radiotelevisión pública, mientras que la agencia estatal Lusa vio rebajado su presupuesto un 30 por ciento.

