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El desalojo en Cataluña reavivó las protestas

Los manifestantes fueron sacados por la policía de la plaza que ocupaban en Barcelona. Hubo 121 heridos, pero la toma continuó.

28 de mayo de 2011 a las 12:01 a. m.
Mara Balestrini (Especial)
El desalojo en Cataluña reavivó las protestas

Barcelona. Algunos lo recordarán como el mayo barcelonés o la primavera de Barcelona. La jornada de ayer en Plaza Cataluña tuvo la identidad de aquellos movimientos que dejan marcas, que son capaces de cambiar el rumbo de las cosas. Según medios locales, unas 12 mil personas se acercaron a la plaza con flores, pancartas y cacerolas en repudio a la violencia ejercida por la policía local y en apoyo a los acampados que piden democracia real tras las manifestaciones iniciadas con el movimiento 15-M."Vinieron a limpiar las tiendas y acabaron manchándolo todo de sangre", dice una de las chicas encargadas de atender las consultas de quienes se acercan a la Comisión de Información, una de las tantas carpas armadas en la convulsionada plaza. Se refiere al desalojo que ayer por la mañana llevaron a cabo la Policía Autonómica de Cataluña (los Mossos d'Esquadra) y la Guardia Urbana con la intención de limpiar el lugar y retirar elementos supuestamente, pero que dejó como resultado unos 121 heridos. Los acampados habían colocado las garrafas, los calentadores y todos aquellos elementos que podrían considerarse peligrosos a un lado de la plaza para que los Mossos se los llevaran. En cambio, la policía se llevó las computadoras, las mantas, las bolsas de dormir y atacó a los manifestantes, explicó la misma joven. Operativo limpieza. Si la intención era disuadir a los acampados para que el centro de la ciudad quedara libre y así evitar disturbios en caso de que mañana el Barcelona gane la Champions League, a las autoridades catalanas el tiro les salió por la culata. Tras la violencia generada en la plaza, miles de cadenas de SMS y correo electrónico, mensajes en Twitter y convocatorias en Facebook movilizaron a los ciudadanos, quienes a partir de la siesta colapsaron el centro de la ciudad aún más indignados que antes, cantando "El pueblo unido jamás será vencido" y "La revolución comienza aquí". Mientras, los acampados en la Plaza del Sol, en Madrid, no tardaron en hacer llegar su apoyo al movimiento catalán. Plaza tomada. Plaza Cataluña se ha convertido en una versión contemporánea del ágora, un espacio de asambleas con campamento perfectamente organizados. Hay una carpa de comida que funciona gracias a las donaciones de la gente y al reciclaje, como explican los voluntarios que cada día reparten sandwiches, galletas y panes con crema de chocolate. Hay decenas de baños químicos, personas que se dedican a recorrer la plaza con bolsas para residuos, tachos para reciclar basura, huertas, espacios de lectura y conexión a Internet. El ágora recibe a los visitantes que participan de las asambleas y a cualquiera que quiera formar parte del movimiento. Un espacio público, libre y de participación ciudadana con correlato Web perfectamente actualizado en el blog http://acampadabcn.wordpress.com/.A eso de las 19, cuando la plaza rebalsaba de gente y las calles aledañas habían sido tomadas por sentadas espontáneas, megáfono en mano, los acampados comenzaron a organizarse de cara a los próximos días. Entre aplausos y ruidos de cacerolas, se convocaron tres asambleas en las cuales se decidirán las acciones a seguir y el pedido de dimisión del consejero del Interior Felip Puig, responsable de las operaciones policiales de la mañana que pusieron el fútbol por encima de los derechos de la ciudadanía.Pese a la gravedad de los temas que alimentan la efervescencia en la plaza, el ambiente del ágora tiene la energía de quienes persiguen un sueño. "Si no nos dejan soñar, no les dejaremos dormir", dice un cartel que cuelga de un árbol y vela por los acampados.

Recesión y rebelión

El origen. Casi dos años de recesión han dejado a España con una elevada tasa de desempleo del 21,3 por ciento, la mayor de la eurozona, y una gran carga de deudas.

Alto desempleo. El índice de desocupación es de hasta 35 por ciento entre las personas de entre 16 y 29 años, y muchos españoles, jóvenes y altamente educados, no pueden encontrar empleo en un país que es la cuarta economía más grande de la eurozona.

El 15-M. Desde el 15 de mayo pasado, miles de personas salieron a las calles y plazas españolas para manifestar su descontento con el manejo oficial de la crisis económica y lo que consideran un sistema corrupto de partidos políticos. De allí el reclamo de "democracia real", que implica mayor reconocimiento a la voluntad de los ciudadanos.