La cumbre de la UE llega en un marco de dudas y miedo
Se canceló la cita previa de ministros de Finanzas. Algunos dijeron que es señal de que no se logrará un plan concreto contra la deuda. Otros le restaron importancia.
Bruselas. Un amplio plan para solucionar la cada vez peor crisis de deuda soberana de Europa está en peligro una vez más. Las autoridades habrían decidido que los detalles más importantes del plan no estarán listos a tiempo para la reunión de jefes de Estado y de gobierno de la Unión Europea (UE) que se celebra hoy. La alarma se encendió ayer con la cancelación de la cumbre de ministros de Finanzas de la UE, que conforman el Consejo de Asuntos Económicos y Financieros (Ecofin) y que debían reunirse hoy antes de la cumbre de jefes de Estado y Gobierno.De esta manera, la jornada arrancará directamente con la cumbre de líderes de la UE, a la que seguirá la reunión extraordinaria de la Eurozona, en la que se tiene planeado aprobar el plan integral anticrisis.Sin embargo, las conclusiones del plan podrían seguir siendo vagas sin la concreción de los detalles técnicos.Tanto el euro como las bolsas de ambos lados del Atlántico bajaron ante la noticia y el temor de que Europa sea incapaz, tras dos años de intentos, de controlar la crisis de la deuda.Los 17 países de la Eurozona no alcanzaron un acuerdo final en los detalles de dos elementos clave del plan: reducir la enorme deuda soberana de Grecia y reformar el fondo de rescate, dijeron dos funcionarios europeos, que hablaron a condición del anonimato porque las negociaciones son confidenciales.Debido a ello, los 10 países de la UE que no usan el euro no aceptarán el plan para obligar a los bancos del continente a recapitalizar sus reservas con cargo a posibles pérdidas, e insistieron en que sea anulada la reunión de ministros de Hacienda, revelaron los funcionarios.Uno de ellos dijo que la Eurozona espera las medidas concretas que adoptará Italia para controlar su deuda y reactivar el crecimiento económico."Una vez más la situación es completamente caótica", graficó el otro funcionario.La Eurozona negocia con los bancos y otros inversionistas privados para que acepten pérdidas de un 60 por ciento en sus carteras de bonos soberanos griegos, pero representantes de los bancos dijeron que no aceptarán pérdidas de esa magnitud. Otras lecturas. No obstante, otras fuentes diplomáticas consultadas restaron importancia a la cancelación del Ecofin e indicaron que después de la cumbre puede quedar trabajo técnico y detalles por afinar, y eso se puede hacer a nivel de los ministros de Finanzas y no se requiere a los líderes para ello. Estas fuentes recalcaron que eso no quiere decir que de la cumbre de hoy no salgan resultados, sino que incluso puede ser más fácil para el Consejo Europeo tomar las decisiones si no están los ministros.Terceras fuentes señalaron que, ya que se celebra un Consejo Europeo con los 27 líderes de la UE, no tiene sentido que viajen a Bruselas los ministros, cuando de todos modos tendrán que tomar la decisión los mandatarios. "Un Ecofin sólo complicaría la toma de decisiones", agregaron.Hoy se conocería cuál de las versiones es la más acertada.
Críticas cruzadas
Ningún milagro. "Miren cómo cambian las cosas de rápido. Se hablaba de España como de un milagro, hace dos o tres años. Se hablaba de Irlanda como de un Eldorado. ¿Quién querría ahora estar en esa situación?", dijo el presidente galo, Nicolas Sarkozy.
Anticumbres. "Para hacer frente a la crisis hay tres opciones: seguir convocando cumbres de forma infinita, retroceder a la Europa de hace 10 años o avanzar y tomar decisiones importantes", apuntó el candidato socialista a la presidencia de España, Alfredo Pérez Rubalcaba.
Tarde. "Se podrían haber asumido antes medidas sobre el funcionamiento y transparencia de la banca, las agencias de calificación y los seguros de impago de deuda", criticó el primer ministro griego, Yorgos Papandreu.
Confiado, pese a todoAunque las bolsas del mundo reaccionaron con números rojos a las distintas versiones sobre la cumbre, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, aseguró que es "momento de acabar con la incertidumbre" y la Eurozona trabaja "en soluciones sólidas". "Confío en que el trabajo permitirá un éxito mañana (por hoy)", recalcó Barroso.

