Crecen las sombras de fraude en México
Miles de mejicanos canjeaban ayer en almacenes vales de dinero que habrían sido entregados por el PRI, que el domingo ganó las elecciones presidenciales.
México. Miles de personas se apuraron ayer a canjear tarjetas prepagadas que, según dijeron, se las regaló la fuerza que ganó la presidencia de México, el Partido Revolucionario Institucional (PRI), lo que alimentó las acusaciones de que las elecciones del domingo estuvieron manchadas por una enorme compra de votos. A su vez, la izquierda mejicana, que se ubicó segunda, pidió ayer a las autoridades electorales que se limpien los comicios a través del recuento total de los votos, pero la máxima autoridad electoral anunció que revisará hasta un tercio de las boletas debido a inconsistencias.Muchos de los poseedores de las tarjetas prepagadas estaban furiosos. Se quejaron de que no recibieron tanto como se les prometió y de que algunas tarjetas ni siquiera funcionaban. Los vecinos de uno de los negocios ubicados en un barrio pobre de las afueras de la Ciudad de México dijeron que la multitud de clientes, inusualmente grande, les impedía hacer sus compras cotidianas.Algunos de quienes hacían fila para usar sus tarjetas de regalo dijeron que las recibieron a cambio de apoyar al PRI, cuyo candidato, Enrique Peña Nieto, ganó la presidencia, según el conteo preliminar. Algunos llevaban gorras y camisetas rojas con el nombre de Peña Nieto en letras blancas.María Salazar, una estudiante universitaria de 20 años, se presentó con su padre, Antonio Salazar, de 70 años, para cobrar tres tarjetas de regalo."Nos las dieron a nombre del PRI y del 'diputado' Héctor Pedroza (un candidato del PRI al Congreso), y nos dijeron que contaban con nuestro voto", contó María Salazar afuera del negocio, con varias bolsas llenas de víveres en las manos."Nos dijeron que eran de 500 pesos (37,50 dólares) y llega uno a la caja y son de 100 méndigos (infames) pesos (7,50 dólares)", manifestó María."Nos dijeron que teníamos uno o dos días (para canjearlas), porque las iban a cancelar", comentó el padre de María.Ambos dijeron que se les pidió entregar una fotocopia de sus credenciales de elector a cambio de obtener las tarjetas de regalo.El equipo de campaña de Peña Nieto y la oficina de prensa del PRI dijeron que no tenían declaraciones de inmediato al respecto. En los últimos días de campaña, funcionarios del partido habían negado acusaciones similares.Según la ley electoral mejicana, dar regalos a los votantes no es un delito a menos que esté condicionado a su voto o a influir en él. Además, los partidos deben informar a las autoridades del costo de los regalos y no pueden exceder los límites de gastos de campaña. Reclamo. "Por el bien de la democracia, por el bien del país, deben contarse todos los votos, para que no queden dudas", afirmó Andrés Manuel López Obrador, que fue candidato de una alianza de tres partidos izquierdistas en las elecciones del domingo y, con el 99 por ciento de los votos del recuento preliminar, quedó detrás de Peña Nieto por sólo seis puntos porcentuales. "Vamos a hacer uso del derecho que tenemos de conformidad con la ley para pedir que se limpie, se transparente la elección", manifestó, al tiempo que exhortó a las autoridades electorales a "dar la cara" y a asumir su responsabilidad.Su jefe de campaña, Ricardo Monreal, dijo que entregó al Instituto Federal Electoral (IFE) una "solicitud formal" para que se lleve a cabo el "nuevo escrutinio y cómputo de las 143.132 casillas que se instalaron para la elección".Dijo que hay fundamento legal para dicha solicitud, pues ya detectaron "algún tipo de inconsistencias" en 113.855 mesas electorales. El IFE decidiría hoy si acepta el reclamo de López Obrador.Sin embargo, el consejero electoral Alfredo Figueroa había informado en rueda de prensa que entre 45 y 50 mil paquetes de votos podrían ser reabiertos a partir hoy, luego de que se detectaran inconsistencias como errores en la captura de información de las actas o que la diferencia entre el primero y segundo lugar en alguna mesa de votación haya sido menor de un punto porcentual.
Como en 2006
Otra vez. Hace seis años, cuando compitió por primera vez a la presidencia y quedó en segundo lugar por escaso 0,56 por ciento, López Obrador argumentó que fue víctima de fraude y pidió un recuento de todos los votos. En ese momento la ley no contemplaba el recuento, aunque después de una revisión del tribunal electoral de las quejas y peticiones de López Obrador se ordenó que se volvieran a contar los votos, pero sólo de unos 2.800 paquetes. Una reforma electoral de 2007 estableció que deben recontarse los votos en aquellas casillas con inconsistencias y cuando el resultado dé una diferencia de un punto porcentual.

