Corea del Norte asegura estar al borde de una guerra nuclear
Pyongyang aconsejó a empresas y turistas que abandonen Corea del Sur. Aunque minimiza las amenazas, EE.UU. toma medidas en respuesta a la retórica belicista.
Pyongyang. Corea del Norte aconsejó ayer a todas las empresas extranjeras y turistas que se encuentren en Corea del Sur que se retiren de ese país debido a que, según dijo, ambas naciones están al borde de una guerra nuclear.
El llamado de la Comisión de Paz de Asia Pacífico para que los extranjeros se marchen de Corea del Sur es la más reciente de una sucesión de declaraciones dirigidas a intensificar el nerviosismo en el exterior sobre las tensiones en la península.
“La situación en la península Coreana se acerca a una guerra termonuclear debido a las acciones hostiles, cada vez más evidentes, de Estados Unidos y los belicistas títeres surcoreanos, así como a su proceder para una guerra contra el norte”, expresó la comisión, una organización que se ocupa de asuntos regionales (ver Infografía).
Sin embargo, en Seúl, la portavoz presidencial, Kim Haing, dijo que las advertencias de Corea del Norte equivalen a una “guerra psicológica”.
“Sabemos que tanto los extranjeros que residen en Corea del Sur como nuestros nacionales no se inmutan”, agregó.
A su vez, el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, describió la declaración como “retórica más que inútil”. “Hemos visto este tipo de retórica belicista, este tipo de declaraciones provocadoras, de manera consistente en los últimos días y semanas, pero también como parte de un patrón de comportamiento que hemos visto en los últimos años del régimen norcoreano”, agregó.
Pese a todo, aseguró que el gobierno estadounidense continúa tomando medidas en respuesta a esa retórica. Carney habló de movimientos de reposicionamiento del equipo de defensa de misiles, como así también de vuelos de reconocimiento para que la defensa de Estados Unidos y la de sus aliados “esté asegurada”.
En los últimos días, Washington reforzó su defensa en el Pacífico con el envío de destructores y sistemas antimisiles. Se cree que Corea del Norte lanzará un misil alrededor del 15 de abril, aniversario del nacimiento del fundador del Estado norcoreano, Kim Il-sung.
Distintas razones. La nueva advertencia norcoreana parece tener la intención de asustar a los extranjeros a fin de que sus gobiernos exijan a Washington y Seúl que actúen para impedir un conflicto.
Según analistas, un ataque directo contra Seúl es extremadamente improbable y no hay señales abiertas de que el ejército norcoreano, de 1,2 millón de hombres, se apreste para una guerra, mucho menos para un conflicto nuclear.
Para los observadores, el alud de profecías norcoreanas de destrucción y muerte tienen como objetivo impulsar en el país la imagen del gobernante joven Kim Jong-un, quien es relativamente nuevo en el poder, y para mostrarlo como un dirigente militar decidido.
Otra razón podría ser aprovechar las amenazas de guerra para lograr que Seúl y Washington modifiquen sus posturas y adopten políticas amistosas hacia Pyongyang.
La semana pasada, Corea del Norte comunicó a diplomáticos extranjeros que, a partir de hoy, ya no podrá garantizarles la seguridad.
Pese a las advertencias, no había ayer sentido de pánico en la capital de Corea del Norte. Personas de todas las edades, armadas con palas, no armas, plantaban árboles durante una campaña de forestación.
La bandera nacional ondeaba en la ciudad con motivo del 20° aniversario del nombramiento del exmandatario de Corea del Norte, Kim Jong-il como presidente de la Comisión de Defensa Nacional. Por la tarde, mujeres con vestidos tradicionales coreanos bailaron en plazas del país por la celebración.
A su vez, las autoridades de turismo continuaban dando la bienvenida a los visitantes.
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