Convocan otra cumbre para salvar el euro
La UE anunció otra reunión para finales de enero o principios de febrero. En esta cita, se analizará el primer borrador del nuevo tratado, que se firmaría a principios de marzo.
Bruselas. La Unión Europea (UE) anunció ayer que convocará aproximadamente en un mes a una nueva cumbre sobre la crisis de la Eurozona, luego de que la celebrada el viernes en Bruselas tensara el vínculo con Londres y no conformara a los mercados financieros. Este nuevo encuentro, a finales de enero o comienzos de febrero, estudiará ya el primer borrador del nuevo tratado intergubernamental que sellará la disciplina fiscal de los países del euro.En la cita se discutirá también cómo mejorar la competitividad de los países de la UE y cómo reducir el desempleo, señaló el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, al término de una cumbre bilateral entre la UE y Rusia."En tiempos de estancamiento y cuasi recesión es muy importante tener estos temas en la agenda y no sólo hablar de consolidación fiscal", explicó en rueda de prensa conjunta con el presidente ruso, Dimitri Medvedev, y el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso.En tanto, distintas fuentes adelantaron que en la cita se discutirá el primer borrador. "El objetivo es que esa cumbre estudie ya el primer borrador con vistas a firmar el tratado a principios de marzo", indicó una fuente diplomática. Bajo amenaza. El anuncio de la nueva cita llegó luego de una negativa respuesta a la cumbre de Bruselas de parte de los mercados financieros en Europa, donde las bolsas operan con bajas generalizadas desde el lunes, cuando la agencia de rating Moody's amenazó con bajar la nota a todo el bloque europeo. Otras fuentes especularon con que la fecha del encuentro podría ser el 7 u 8 de febrero, con el fin de tener listo el armazón jurídico del nuevo "pacto de disciplina fiscal", el ariete con el cual los socios del bloque pretenden evitar nuevos problemas de deuda.La cumbre no se limitará a los países de la Eurozona, sino que reunirá a los 27 gobernantes de la UE, incluyendo al primer ministro británico, David Cameron, el único líder europeo que decidió no participar del acuerdo alcanzado en Bruselas para firmar un nuevo pacto.Cameron recibió duras críticas por su decisión, que tomó por temor a que se vean afectados los intereses del corazón financiero de Gran Bretaña.Sin embargo, el ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi afirmó que Cameron "hizo bien" al rechazar el acuerdo, ya que ese tipo de actuaciones lleva a "una política recesiva".Los líderes europeos se marcaron como objetivo aprobar el nuevo tratado de disciplina fiscal a principios de marzo y ratificarlo luego lo antes posible.No obstante, Van Rompuy admitió que habrá dificultades jurídicas para que las instituciones de la UE, como la Comisión o el Tribunal de Justicia, puedan actuar en el marco de este nuevo tratado, que será paralelo al del bloque, llamado de Lisboa, cuya instauración llevó ocho años. "No lo permitiremos". A su vez, el primer ministro de Francia, François Fillon, de visita en Brasil, aseguró que los países de la Eurozona no permitirán que se deshaga su moneda común, pese a la crisis. "Nunca permitiremos que el euro se deshaga. Nadie debe apostar contra la voluntad de los países ni contra el mismo euro", expresó Fillon.También aseguró que las turbulencias en Europa reflejan "una crisis de la deuda soberana, y no del euro", y sostuvo que los problemas de la Eurozona no son más graves que los que afectan a otras economías, como Estados Unidos o Japón.
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