Los conflictos que agravan la violencia de género
Editora invitada de Internacionales: Pamela Cáceres. Hubo grandes progresos en el avance de los derechos, pero persisten las diferencias en el trato hacia la mujer / Guerrasy enfrentamientos empeoran la situación.
Millones de varones y mujeres del mundo padecen la violación de sus derechos en idénticas condiciones. ¿Por qué, entonces, un Día de la Mujer? La objeción parece legítima. Después de todo, en países en guerra o invadidos por terceras potencias la violencia afecta por igual a toda la población; también en estados fallidos donde la democracia no existe y el poder se ejerce a punta de pistola; o en países cooptados comercialmente por grandes potencias, en los que la mano de obra esclava alimenta el hiperconsumo occidental o el crecimiento asiático.Los derechos básicos son pisoteados en teocracias como la iraní que, como en las películas, hace de la horca un espectáculo público. Los derechos de ellos y ellas también son pisoteados en autoproclamadas grandes democracias en las que los inmigrantes, seres legalmente invisibles, son perseguidos y deportados como criminales cuando ya no son necesarios. En el mismo paraíso capitalista, el individualismo anglosajón condena a la humillación y el abandono a quien no sabe o no puede subsistir por sus propios medios, sea varón o mujer. Ambos géneros son igualmente víctimas de las crisis económicas en Europa y Estados Unidos. Desalojados y desahuciados por las consecuencias de la especulación inmobiliaria y financiera, son nuevamente engañados por autoridades democráticas o monárquicas que viven muy al margen de las miserias de sus súbditos.En América latina, a pesar del crecimiento de la última década y aunque los índices de pobreza descienden, la brecha entre ricos y pobres sigue siendo enorme, para mujeres y varones por igual. La injusticia persiste. Sin embargo, aun en países y situaciones más benévolas, persisten situaciones de inconcebible injusticia en el trato diferenciado hacia varones y mujeres que obligan a insistir en la necesidad de cambios. Hablamos desde desigual remuneración por igual trabajo, como de discriminación a la hora de acceder a un empleo, o de doble jornada laboral, por las tareas domésticas. Violaciones. Yendo a casos más traumáticos, las mujeres son blanco habitual de la violencia de género en tiempos de paz, pero mucho más en situaciones de guerra, invasiones (como en Afganistán, Pakistán, Siria, Irak), o enfrentamientos entre narcotraficantes o maras (bandas juveniles en Centroamérica y México). La violación es un arma de guerra más, y la más barata, denuncia Human Rights Watch en una de sus campañas contra la violencia de género en África, continente en el que este flagelo se reproduce exponencialmente. En comunidades ultrarreligiosas y pobres de África y Asia, particularmente árabes, musulmanas, hindúes, entre otras, el "asesinato de honor" de una mujer por parte de un varón de la familia es considerado una forma legítima de lavar las supuestas ofensas de la víctima. Un capítulo aparte merece la trata y la explotación de mujeres, niñas y niños, un problema particularmente grave en América latina.Al margen de estas situaciones que podrían calificarse como extremas, existen países en los que la subordinación de mujeres y niñas a la arbitrariedad de quienes mandan es una política de Estado. Es el caso de Arabia Saudita, principal aliado árabe de Estados Unidos y uno de los regímenes más autoritarios del mundo. Las mujeres sauditas son tratadas como menores de edad y necesitan la autorización de un tutor varón para estudiar, viajar o trabajar. Sólo desde 2000 se les otorga un documento de identidad a las mayores de 20 años. No se les permite salir solas a la calle ni conducir automóviles. A diferencia de Afganistán, sí se les permite estudiar y trabajar (siempre sin contacto con varones) y la riqueza hace más llevadera la opresión. La cerrazón informativa impide conocer qué nivel de adhesión tienen los pequeños grupos feministas.En el caso de Afganistán, la política anti femenina es una amenaza a la vida de las mujeres. El resurgimiento del movimiento talibán amenaza los pocos derechos que las mujeres habían adquirido desde 2001, paradójicamente, con la invasión estadounidense. Tampoco se les permite salir a la calle solas, lo que condena a cientos de miles de viudas y huérfanas (el país está en guerra desde los '70), a no poder comprar los alimentos básicos para subsistir. En zonas dominadas por los talibanes o por sus aliados, las niñas no tienen permitido ir a la escuela. Además, las mujeres no pueden ser asistidas por médicos varones.Otro fenómeno es la mutilación genital femenina. Se calcula que 70 millones de niñas y mujeres han sido sometidas a esta práctica, como consecuencia, en especial, de tradiciones tribales.Existe un caso donde un desastre natural y la crisis humanitaria castigaron especialmente a las mujeres. Tras el terremoto de enero de 2012, arreciaron violaciones y abusos, acompañados del robo de dinero o la asistencia internacional. Esto se debe a que muchas ONG optaron por dirigir prioritariamente la ayuda a las mujeres, ya que existe un consenso tácito de que ellas van a asegurarse primero la alimentación y salud de sus hijos y sólo lo que sobre tendrá otro destino. Pasaron muchos años desde la aparición de la primera publicación feminista, Una reivindicación de los derechos de la mujer de la británica Mary Wollstonecraft, publicado en 1792, y el progreso desde entonces ha sido enorme. Pero todavía falta. Para recordar eso que falta existe el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer.
ONU Mujeres pide cumplir los compromisos
Mensaje. Con motivo del Día Internacional de la Mujer, Michelle Bachelet, directora ejecutiva de ONU Mujeres, emitió un mensaje para hacer frente a los hechos de violencia contra las mujeres. Bachelet hizo referencia a la valentía de la niña paquistaní Malala Yousafzai, que fue atacada por defender la educación de las niñas en Pakistán. "El cambio ocurre cuando las personas de todo el mundo muestran su solidaridad con una niña pakistaní. El cambio ocurre cuando surgen protestas a nivel mundial y vemos a mujeres y hombres alzando su voz y diciendo no a la violencia contra las mujeres".

