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Con Kadhafi como objetivo, la Otan volvió a atacar Trípoli

Bombardeos a la capital libia alcanzaron otra vez el complejo donde vive el coronel.

11 de mayo de 2011 a las 12:01 a. m.
Agencias Télam, EFE y AP
Con Kadhafi como objetivo, la Otan volvió a atacar Trípoli

Trípoli. Aviones de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (Otan) lanzaron ayer sus más intensos bombardeos sobre Trípoli en varias semanas, horas después de un recrudecimiento de los combates en el frente este del país, que no registraba tanta actividad desde hacía días. Los ataques de la Otan ocurrieron antes de la madrugada y alcanzaron al menos cuatro sitios en la capital de Libia, y testigos dijeron que uno de los bombardeos pareció tener por blanco el complejo donde vive el gobernante Muamar Kadhafi.La Alianza afirmó ayer que "no tiene prueba alguna" de que el líder libio esté vivo o muerto, aunque advirtió que el dato no les interesa. Así lo aseguró el brigadier general Claudio Gabellini en un diálogo con periodistas en Nápoles, transmitido en Bruselas."No tenemos prueba alguna de que esté vivo o muerto, no sabemos qué está haciendo ahora Kadhafi", sostuvo el militar. "A decir verdad, no estamos ni siquiera interesados. Nuestro mandato es proteger a la población civil libia y cumplimos este mandato golpeando objetivos militares, no individuos específicos", agregó Gabellini.Uno de los ataques fue contra un edificio que según residentes era usado por la inteligencia militar libia, mientras que otro tuvo por objetivo un complejo gubernamental que de acuerdo con funcionarios era utilizado a veces por legisladores.No quedó claro cuáles fueron los blancos de los otros dos bombardeos, pero uno de ellos provocó una negra nube de humo que se extendió sobre parte del centro de Trípoli.Funcionarios libios no quisieron decir qué fue alcanzado por el ataque, pero el humo parecía salir del complejo donde viven Kadhafi y su familia, que ya fue blanco de varios bombardeos de la Otan, incluyendo uno que mató a uno de los hijos y a tres nietos del coronel. Niños bajo fuego. Funcionarios del gobierno afirmaron que cuatro niños resultaron heridos antenoche en los ataques aliados a la capital, al parecer por vidrios que estallaron por las explosiones. Los ataques llegaron un día después de intensos combates al sur de Ajdabiya, en el este de Libia, y en la sitiada ciudad de Misurata, y luego de que la ONU informara que más de 750 mil personas abandonaron el país norafricano desde que estalló el conflicto.Ajdabiya se sitúa 150 kilómetros al sur de Bengazi, la sede central de la insurrección, y desde allí los rebeldes pretenden avanzar hacia Brega, que tiene una terminal petrolera y es el segundo mayor complejo de hidrocarburos de Libia, y está bajo control oficialista.A tres meses de desatada la rebelión, la situación está estancada desde hace semanas, y ni siquiera los bombardeos de potencias occidentales a favor de los rebeldes iniciados en marzo lograron inclinar la balanza.El oeste de Libia está bajo control del gobierno y el este, bajo dominio insurgente. Excepciones a este patrón son algunas localidades rebeldes del extremo oeste, fronterizas con Túnez, y la ciudad portuaria de Misurata, en la mitad occidental del país.La ciudad quedó muy dañada por un sitio de dos meses al que la sometió el ejército, y sufre una severa crisis humanitaria. Los rebeldes lograron hacer retroceder ayer a los soldados a unos 15 kilómetros de Misurata, avanzando hacia Dafnia con intención de seguir camino a Zliten, la próxima gran ciudad en la ruta hacia Trípoli.Mientras, un barco cargado de provisiones médicas y comida para bebés logró atracar anteayer en Misurata, el primero en hacerlo desde el miércoles pasado, cuando el ejército lanzó cohetes a un buque que evacuaba a unos mil trabajadores extranjeros.Médicos de Misurata afirman que más de mil personas murieron en la ciudad desde que comenzaron el sitio y los combates. Más de 13 mil personas fueron evacuadas de la ciudad portuaria, que tiene una población de 300 mil habitantes. La ONU dijo ayer que aún hay unos 300 trabajadores extranjeros varados en Misurata.