Temas del día:

La complicada misión de volver entre una multitud interminable

A pesar de que el gobierno dijo que no todos podrían ver al mandatario, la marea humana cerca de la Academia Militar siguió creciendo hora tras hora.

08 de marzo de 2013 a las 12:01 a. m.
Enviado especial
La complicada misión de volver entre una multitud interminable

Caracas. A medida que avanzaba la tarde, la gente buscaba una sombra o se mojaba la cabeza en alguna de las fuentes del Fuerte Tiuna. Estaba claro que muchos se quedarían sin despedirse del cuerpo de Hugo Chávez. "No todas las personas que salieron de sus hogares para ver al comandante Chávez podrán hacerlo (…) Tengamos la altura y madurez para comprender la situación", solicitó a través de los medios oficialistas el ministro de Comunicaciones venezolano, Ernesto Villegas.Estas palabras provocaron malestar entre muchos de los que esperaban ya con impaciencia en las filas. Pero a Gregorio ya no le importaba. Este soldador industrial de 47 años y padre de siete hijos acababa de salir de la capilla ardiente."El ambiente ahí adentro es distinto al de afuera. Hay mucha consternación. Lo vi y lo saludé. Ahora me vuelvo a Parroquia Macarao. Vine ayer en moto", relató el hombre a este enviado.Antes debía encontrar a su esposa, quien había logrado entrar más temprano en el recinto de la Academia Militar, junto a algunas amigas, en una fila especial para mujeres.Pero encontrarla entre la multitud no debe haber sido tarea fácil, ni siquiera teniendo celulares. Más complicado aún debió haber sido su regreso a casa: había que atravesar un mar de gente que se hacía cada vez más confuso e inquieto. Después, las anárquicas avenidas circundantes, que se vieron totalmente colapsadas. La multitud no dejó nunca de crecer. O no escucharon que no podrían ver a su líder, o tal vez se enteraron pero no les importaba, sólo querían estar cerca. Tal vez el anuncio de Nicolás Maduro de que los funerales se extenderán siete días más haya calmado la ansiedad de muchos.