Como Arizona, Florida podría criminalizar a extranjeros sin papeles
El fiscal general y varios legisladores del estado sureño dieron forma a un proyecto presentado ayer.
Orlando (Estados Unidos). Caminar por las calles sin llevar documentos que muestren el estatus migratorio será un delito en Florida, según un proyecto de ley presentado ayer por el fiscal general del Estado, Bill McCollum, junto a varios legisladores, y que emula la resistida ley SB1070 de Arizona.
La noticia sobre este proyecto se conoció mientras grupos de tinte ultraderechista y xenófobo, como el movimiento ultraconservador "Tea Party", ganan cada vez más espacio en el territorio estadounidense.
Además, la iniciativa antiinmigratoria de Florida coincidió con el voto en la Cámara de Representantes de Estados Unidos que confirmó ayer el proyecto aprobado la semana pasada por el Senado, que autoriza el desembolso de 600 millones de dólares para reforzar los controles fronterizos, en particular en el límite con México.
En lo que se refiere al contenido del proyecto de Imposición de Leyes Migratorias de Florida, fue dado a conocer ayer en Orlando, en una rueda de prensa del fiscal general de ese estado, Bill McCollum.
Según el texto, los policías municipales y estatales deberán revisar la situación migratoria de personas arrestadas sólo cuando existan "sospechas razonables" de que el individuo pueda ser indocumentado.
"Florida no será un santuario para los extranjeros ilegales. Arizona va a querer tener esta ley, pues nuestra versión será mejor, más fuerte, más dura y con mayor justicia", dijo McCollum, quien aspira a ser el nuevo gobernador de Florida en las elecciones de noviembre.
El fiscal general aclaró que el proyecto de ley contiene "provisiones específicas para evitar perfiles raciales y que la policía vaya a revisar a alguien sólo porque parece inmigrante".
Una "sospecha razonable puede ser la presentación de documentos, como una licencia de conducir de apariencia falsa, o la carencia de papeles de identificación personal al ser detenidos", dijo McCollum.
De acuerdo con el texto del proyecto de ley, "una persona será considerada legal en Estados Unidos si presenta a un oficial de policía (entre otros documentos) una licencia de conducir válida en Florida". También si presenta "una tarjeta de identificación emitida por el Departamento de Seguridad de Carreteras y Vehículos de Motor, una tarjeta que lo identifique como miembro de una tribu indígena, prueba de ser canadiense, o el pasaporte visado".
Para perseguir mejor. La medida contempla como un crimen menor, punible con 20 días de cárcel, el no llevar documentos migratorios.
Como una diferencia con la ley de Arizona, la propuesta migratoria de Florida permitiría que los jueces dicten sentencias más duras contra indocumentados encontrados culpables de cometer crímenes y convierte los delitos de tercer grado en delitos de segundo grado, lo que acarrea sentencias más graves. También requerirá que los jueces tomen en cuenta la situación migratoria de los arrestados antes de imponer fianzas "porque un ilegal es más propenso a fugarse", subrayó McCollum.
El fiscal aseguró que esta ley es "importante y necesaria desde hace tiempo en Florida, que no será un santuario para extranjeros ilegales".
Asimismo, establece que los negocios utilicen el sistema federal de verificación de identidad "E Verify" y convierte en un crimen la búsqueda de trabajo sin permiso legal.
Según William Snyder, la propuesta legislativa es necesaria en Florida debido "a la enorme presión de los ciudadanos" y a los problemas sociales que consideran inherentes a la inmigración ilegal, como la criminalidad, los pandilleros y el tráfico de drogas.
"El tema de la inmigración es muy emocional", declaró Snyder. "No podemos controlar las emociones (de la gente), pero tenemos el poder de controlar nuestras fronteras", agregó el representante republicano por el distrito de Stuart, en la costa este de Florida.
La ley de inmigración de Arizona, conocida como SB1070, entró en vigor el pasado 29 de julio, aunque sin sus secciones más polémicas, después de que la jueza federal Susan Bolton ordenara su bloqueo. El presidente Barack Obama ha tratado de frenar sus efectos y posponer su aplicación.
En tanto, el movimiento ultraconservador "Tea Party" participará el domingo de la manifestación contra la inmigración y extranjeros en general convocada en Arizona.
"Estamos intentando apoyar a la gobernadora (Jan) Brewer mientras el gobierno federal continúa con su demanda judicial contra el derecho de Arizona de proteger sus propias fronteras", declaró Tim Selaty, vicepresidente de uno de los " Tea Parties", United We Stand for Americans (Unidos por los americanos), informó The Washington Post en Internet.
El movimiento "Tea Party" -lanzado en 2009 tras el triunfo de Obama- tomó su nombre de la revuelta de 1773 en Boston contra impuestos al té aplicados por el Imperio Británico.
El grupo, convertido en poderosa fuerza en la nominación de republicanos para las elecciones parlamentarias de noviembre, es criticado por las posiciones racistas de algunos miembros. Pero entre sus filas militan también demócratas descontentos con las políticas aplicadas por Obama.

