China le pone precio político a su eventual ayuda a los europeos
Beijing pide el estatus de "economía de mercado", que eliminaría restricciones a sus exportaciones e inversiones en Europa y EE.UU. Exige que Occidente resuelva sus problemas de endeudamiento.
Beijing. Mientras Europa tiembla bajo el peso de la deuda pública, la amenaza de un desplome del euro y las dificultades para reactivar su economía, China da lecciones de gestión y asegura que está dispuesta a ayudar a Occidente con un incremento de sus inversiones. Así lo aseguró en estos días el primer ministro chino, Wen Jiabao, quien tendió una mano a las economías occidentales. Pero con condiciones. "China continuará expandiendo su inversión en Europa", afirmó el miércoles en el discurso de apertura del Foro Económico Mundial en la ciudad china de Dalian. Pero aclaró que Europa y Estados Unidos deben hacer frente a los problemas de endeudamiento y realizar cambios para restablecer la estabilidad financiera global y el crecimiento económico continuado. "Los países deben poner primero sus casas en orden", señaló de forma tajante."Las principales economías desarrolladas deberían llevar a cabo políticas monetarias responsables y efectivas, manejar de forma adecuada los problemas de deuda, garantizar la seguridad y la operación estable de las inversiones en el mercado y mantener la confianza de los inversores en todo el mundo", se explayó.Wen Jiabao aprovechó el foro, conocido como el Davos de Verano, en el que participan 1.500 altos ejecutivos y funcionarios de unos 90 gobiernos durante tres días, para recordar a Occidente una antigua petición a la que iría ligada la ayuda de Beijing a Europa: que conceda a China el estatus de "economía de mercado". Esta designación técnica permitiría eliminar restricciones a las exportaciones y las inversiones chinas en Europa y Estados Unidos."Los líderes de la Unión Europea (UE) y los líderes de sus principales países deben mirar también con valentía a las relaciones con China desde un punto de vista estratégico", declaró Wen, cuyo país crecerá más de un nueve por ciento este año."De acuerdo con las reglas de la Organización Mundial de Comercio (OMC), el estatus de economía de mercado completa de China será reconocido para 2016. Si las naciones de la UE pueden demostrar su sinceridad varios años antes, esto reflejaría nuestra amistad", aconsejó Wen. El país asiático entró en la OMC en diciembre de 2001, tras una ardua negociación. Varios frenos. Los dirigentes europeos aseguraron en el pasado que la segunda economía del mundo no cumplió aún las condiciones necesarias, y que, por ejemplo, la mayoría de las grandes empresas chinas son propiedad del Estado y sus máximos ejecutivos son nombrados por el gobierno. Otro freno para otorgar a China dicho estatus es que hasta ahora su moneda no es convertible, según fuentes diplomáticas europeas.Pero el mayor énfasis del primer ministro estuvo en la necesidad de que Occidente resuelva su problema de endeudamiento. Beijing tiene unas reservas extranjeras de 3,2 billones de dólares, gran parte de ellas en bonos del Tesoro de Estados Unidos, y Wen pidió a Washington que gestione mejor su economía y proteja a los inversores globales.China teme que Estados Unidos recurra a medidas que erosionen el valor del dólar y, por tanto, de sus activos estadounidenses. Se estima que el 25 por ciento de las reservas chinas en divisas está en euros.El primer ministro prometió que Beijing continuará impulsando el crecimiento global, mediante el control de la inflación –que se ralentizó 6,2 por ciento en agosto, frente al 6,5 por ciento de julio, el valor más alto desde junio de 2008– y las reformas para incrementar el consumo doméstico y reducir la dependencia de las exportaciones y la inversión.Pero advirtió que la recuperación económica global será un proceso largo y difícil, y que, a largo plazo, cuando se alcance "una nueva etapa de desarrollo", el crecimiento chino se hará más lento. El PIB aumentó 9,5 por ciento en el segundo trimestre, frente al 9,7 por ciento en el primero.La semana que viene, Beijing discutirá la posible ayuda a la eurozona con los líderes de los otros países que representan las economías más sólidas entre los países emergentes, el grupo llamado Bric (Brasil, Rusia, India y China). La reunión tendrá lugar en Washington.

