Chile: el Gobierno confirma que hubo 874 detenidos en las protestas
Hay 90 carabineros heridos. El informe no menciona civiles lesionados, aunque al menos una docena de jóvenes fueron atendidos en hospitales.
El Gobierno chileno dijo hoy que 874 personas fueron detenidas en las protestas estudiantiles del jueves y que 90 agentes de carabineros resultaron heridos en los incidentes, que se prolongaron durante todo el día (ver Galería de fotos)
Del total de detenidos, 410 corresponden a Santiago y el resto a regiones, dijo a los periodistas el subsecretario del Interior, Rodrigo Ubilla, quien añadió que de seis de los policías heridos continuaban hospitalizados a las 11 GMT de hoy.
El subsecretario no mencionó civiles heridos o lesionados, aunque informes de radio daban cuenta durante la noche de al menos una docena de jóvenes atendidos en centros de urgencia hospitalaria.
El reclamo. Los estudiantes secundarios y universitarios, con el apoyo del Colegio de Profesores, desafiaron este jueves una prohibición gubernamental de manifestarse en el centro de Santiago decidida en el marco de las protestas que mantienen desde hace más de dos meses en demanda de mejoras generales del sistema educativo, en especial la calidad y la gratuidad de la enseñanza.
Los jóvenes trataron de concretar dos marchas que habían convocado, como paso previo a una respuesta formal a una propuesta de 21 puntos que el Gobierno presentó a comienzos de la semana en busca de una solución al conflicto.
La policía levantó vallas y cercó, con el despliegue de unos mil agentes, la Plaza Italia y la Alameda Bernardo O\'Higgins, lugares elegidos para las manifestaciones y con chorros de agua, gases y cargas de caballería e infantería evitó los intentos de los jóvenes por llevar a cabo la convocatoria.
La postura oficial. El funcionario denunció que muchos de los detenidos tenían "bombas y elementos para producir daños", por lo que "iban con la intención de generar estas barricadas".
Ubilla volvió a justificar el operativo montado, responsabilizó completamente por los incidentes a los organizadores, y apuntó en forma directa contra el presidente del Colegio de Profesores, Jaime Gajardo, porque "nunca pidió permiso" para la marcha.
Sobre los "cacerolazos" que se produjeron en varias zonas de Santiago en protesta por la represión, el subsecretario los consideró "entendibles", pero insistió en que el Ejecutivo de Sebastián Piñera no aceptará hechos de violencia.
Finalmente, Ubilla aceptó que "existe un interés legítimo, natural y lógico de pretender modificar la educación en Chile, mejorarla respecto a su calidad, mejorar respecto a su cobertura en la educación prebásica, mejorar el financiamiento".
Las protestas de anoche incluyeron la ocupación pacífica, por unos 40 minutos, del canal Chilevisión, en el barrio de Bellavista, por parte de un grupo de estudiantes que no pudo ser desalojado por Carabineros.
Cuestionamiento. La represión fue cuestionada por la oposición de centroizquierda y organismos de derechos humanos, y parece alimentar la estrepitosa caída en la popularidad del presidente Piñera, que recoge hoy apenas un 26 por ciento de apoyo, la cifra más baja para un mandatario desde la restauración de la democracia.
"El escenario se pareció mucho al estado de sitio en dictadura", denunció la líder universitaria Camila Vallejo.

