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Cayó su palacio pero Kadhafi no se rinde

El líder libio, en un mensaje radiofónico desde un lugar ignorado, llamó a resistir. Opositores dicen que controlarán Libia en 72 horas.

24 de agosto de 2011 a las 12:01 a. m.
Agencias AP y EFE
Cayó su palacio pero Kadhafi no se rinde

Trípoli. Después de que fuerzas insurrectas quebraran la resistencia de su fortaleza, donde parecía librarse una de las últimas batallas por el control definitivo de Trípoli, el líder libio, Muamar Kadhafi, apareció en una radio local para asegurar que su huida del complejo Bab al Aziziya responde a un "movimiento táctico" como respuesta al ataque aéreo de la Otan. "Muerte o victoria", fue el grito que lanzó Kadhafi en su mensaje al pueblo libio.Al mismo tiempo, un vocero del régimen afirmaba en Al Orouba Televisión que el gobierno de Kadhafi puede resistir "meses e incluso años". "Los líderes rebeldes no tendrán paz si llegan a Trípoli", agregó.Como para corroborar estas advertencias, la cadena Al Arabiya informaba anoche que las fuerzas leales al régimen atacaron, con misiles y tanques, la ciudad de Ajelat, mientras los rebeldes aseguraban que las fuerzas leales al mandatario volvieron a lanzar varios misiles Scuds hacia Misurata.Sin embargo, según fuentes rebeldes, casi toda Trípoli está en su poder, y sólo algunos focos en diferentes barrios de la urbe resistían el avance.Aunque las noticias eran confusas, parece que una partida de hombres armados penetró en el complejo presidencial de Bab al Aziziya, la fortaleza del líder libio, donde el estruendo de las balas se mezclaba con los vítores del triunfo.Con los fusiles en alto y la felicidad en el rostro, los insurgentes comenzaron a gritar "Alá es grande", "Bab al Aziziya cayó" y "Trípoli es libre".Las imágenes de los canales árabes mostraban grupos de milicianos que se paseaban por el interior de la fortaleza, donde no se escondía ni el líder libio ni sus hijos.Los rebeldes buscaban, entre escombros y columnas de humo, leales al régimen a los que desarmar y símbolos del dictador para arrasar.De acuerdo con la cadena de televisión Al Jazeera, pese a que soldados opusieron resistencia e incluso lograron en un momento repeler el primer asalto contra una de las puertas de la enorme residencia, después entregaron las armas a los rebeldes sin mayor resistencia.Diferente parecía la situación en el barrio de Al Mansura y en los alrededores de la Plaza Verde. Según testigos, las tropas de Kadhafi atacaron ayer la plaza con artillería pesada, lo que avivó las sospechas sobre la declaración de los insurrectos de que controlan la capital.En el este de la capital, los alzados avanzaban con paso firme hacia la terminal petrolera de Ras Lanuf, tras arrebatar la ciudad costera de Ageila a los soldados del régimen.Según líderes rebeldes, sus hombres controlaban más del 75 por ciento del país.A su vez, el Consejo Nacional de Transición (CNT) aseguró que, además de 400 víctimas mortales, los combates de los últimos días en la capital dejaron al menos dos mil personas heridas. Confusión. Mientras los rebeldes celebraban su victoria, las conjeturas sobre el destino de Kadhafi y sus hijos más belicosos proseguía en medio de la confusión. Antes de su aparición radiofónica, la única noticia que se tenía había sido proporcionada el lunes por el presidente de la Federación Internacional de Ajedrez, Kirsan Iliumzhinov.Según el directivo ruso –que suele compartir tablero con el coronel– Kadhafi lo llamó por teléfono para anunciarle que está "sano y salvo" y que no se dejará atrapar.Iliumzhinov aseveró que durante la breve conversación telefónica el líder libio le confirmó que se encontraba en la capital, que no tenía intención de abandonar el país y que las informaciones de las televisiones occidentales eran falsas.Quien sí se hizo presente fue el hijo del líder, Saif al Islam, quien el lunes por la noche reapareció en el centro de la capital, rodeado por sus fieles, después de que durante todo el día se diera la falsa noticia de su captura.Hasta anoche, nadie podía estar seguro de quién controla el arsenal del gobierno libio, el cual incluye toneladas de gas mostaza y material nuclear sin refinar, así como unos 30 mil cohetes antiaéreos que se pueden lanzar desde el hombro, dijeron funcionarios militares de Estados Unidos.El arsenal parecía estar bajo control del gobierno, señalaron funcionarios, a pesar de los avances rebeldes en Trípoli. La pregunta era si las tropas leales a Kadhafi se apegarán a los acuerdos internacionales de no usar ese material.

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