Cayó 10 por ciento la bolsa de Japón
Inversores se trasladan hacia el dólar.
La caída de más de 10% en el principal indicador de la bolsa de Tokio, el Nikkei, se tradujo en el desplazamiento de los inversores hacia el dólar, los bonos europeos y estadounidenses, en un escenario que, no obstante, para las consultoras, no se extenderá en el largo plazo.El principal índice de la Bolsa de Tokio, el Nikkei, cerró hoy con una merma de 10,55%, equivalente a 1.015,34 unidades, y se ubicó en 8.605.15 puntos, según datos de la agencia de noticias Bloomberg.El Nikkei agrupa los 225 principales valores nipones, y durante la jornada llegó a estar 14% por debajo del cierre del lunes, pese a la inyección de 61.000 millones de dólares del banco central de Japón.Una de las primeras consecuencias que se manifestó en el mercado internacional, es la vuelta a las apuestas seguras en los mercados de divisas y bonos.Los primeros beneficiados fueron los bonos públicos estadounidenses y alemanes, que registraron subas en la demandas de más de 100 puntos.En el mercado de divisas, el refugio de los inversores fueron el dólar estadounidense y el franco suizo, ya que ambas monedas mejoraron su cotización frente a otras.En cambio, el precio del petróleo sigue cayendo por la preocupación que genera la situación nuclear en Japón, con retrocesos superiores a los 2 y 3 dólares.En el caso del Brent a comercializar en un mes retrocedía 3,26%, y el WTI a futuro se depreciaba 2,70%.También el euro figura en la lista de los perjudicados por el arrastre financiero y económico del terremoto y tsunami en Japón, al caer hoy más de un centavo frente al dólar; mientras que el yen se mantuvo estable.Los expertos explicaron que los inversores japoneses tendrán que recuperar fondos desplazados al extranjero para hacer frente a los enormes daños provocados por el desastre en el país, y estimaron que la tendencia refuerza la moneda nipona.A medio plazo, sin embargo, el yen podría correr un gran riesgo de depreciación no sólo por los efectos del terremoto, sino también por la decisión del banco central japonés de relajar su política monetaria ante la crisis, lo cual podría impulsar la inflación y arrastrar al yen.

