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La Catedral de Buenos Aires, sede del festejo y la sorpresa

La mayorconcentración se dio cuando comenzó la misa, que contó con unas tres mil personas/ Algunos sacerdotesaludían a lo difícil de digerir que puede haber resultado la noticia para el Gobierno nacional.

14 de marzo de 2013 a las 12:01 a. m.
Horacio Serafini (Corresponsalía)
La Catedral de Buenos Aires, sede del festejo y la sorpresa
“Francisco, Francisco”. Los fieles, en su mayoría jóvenes, coreaban el nombre del nuevo Papa (DYN).

Buenos Aires. Apenas conocido que el " habemus papam " había recaído en Jorge Mario Bergoglio, la Catedral, adentro y afuera, se convirtió en el centro de una celebración que llamó la atención de propios y extraños por la escasa cantidad de personas si se tiene en cuenta el hecho histórico de que se trataba del primer papa latinoamericano y argentino. Cuando el campanario dio las 6 de la tarde, eran alrededor de 300 las personas concentradas en las escalinatas, debajo de las doce columnas del edificio que da a la Plaza de Mayo y sobre la calle Rivadavia. El número alcanzó su máximo una hora después, al iniciarse la misa de acción de gracias a cargo del vicario general Joaquín Sucunza, con las tres amplias naves de la Catedral desbordadas por unas 3 mil personas."No terminó de caer la ficha", buscaba encontrar una explicación Jorge Oesterheld –vocero de Bergoglio durante su presidencia al frente de los obispos– ante un periodista del diario católico francés La-Croix , sorprendido éste, como el resto de sus colegas extranjeros y argentinos presentes, por no tener delante a una multitud acorde con el hecho del primer papa argentino y latinoamericano. Afuera, los feligreses, jóvenes en su inmensa mayoría, festejaron con vivas a Francisco, a la Virgen y a la Argentina, y consignas como "la juventud es lo mejor que tiene Cristo", entremezcladas con cánticos futboleros ("Olé, olé, olé, olá, yo soy de Francisco, no puedo parar"), en medio del agitar de banderas argentinas y vaticanas. Los oficinistas que a esa hora cruzaban la plaza para tomar la Diagonal Norte rumbo a sus hogares, miraban apenas con un gesto de curiosidad, sin detenerse, como si se tratara de un hecho ajeno."De Francisco espero fidelidad con los últimos grandes pontificados de Juan Pablo II y Benedicto XVI", se esperanza ante este diario Daniel Quevedo, 30 años, nacido en Alta Córdoba, ordenado sacerdote en 2009 por el propio Bergoglio, hoy en una parroquia de Mendoza. Quevedo arriesgó sobre los motivos al adoptar el nombre: "por la pobreza" de San Francisco de Asís y "por la sencillez y la alegría" de San Francisco Javier, fundador de los jesuitas.Bandera peruana en mano, el seminarista limeño Javier Bastos, de la Congregación Santo Tomás de Aquino, celebraba el hecho del primer papa latinoamericano. "Va a revitalizar a la Iglesia, como en el siglo XII lo hizo San Francisco de Asís", se esperanzaba. A su lado, Rubén Franco, no cesaba de cantar "Francisco, Francisco", sin dejar de agitar la bandera venezolana de su país y de mostrar risueño la foto de un cartel que hace unos días tomó en San Nicolás: "En El Vaticano no hay papa. Acá tenemos 3 kilos por 10 pesos".A esas horas, al interior de la curia, junto a la Catedral, las conferencias de prensa y las declaraciones se sucedían en una sala de reuniones. El presidente de la Conferencia Episcopal, el santafesino monseñor José María Arancedo, pronosticaba que el nuevo Papa, al que conoce desde hace unos 25 años, será "evangelizador", y destacaba que "es un hombre abierto y de profundo sentido ecuménico", del mimo modo que anticipaba que con Francisco no habrá cambios en la Iglesia respecto del aborto y del matrimonio.Presto a marchar hacia el altar de la Catedral para oficiar la misa, Sucunza definía a Bergoglio como una "persona de bajo perfil", que habla italiano, inglés, alemán, francés y "hasta bastante de guaraní". Confiaba, además, en que la elección de Bergoglio "ojalá sirva para reacomodar" la relación con el Gobierno. "Debe haber sido muy difícil de digerir (para la Rosada)", dijo en off otro cercanísimo colaborador del hoy nuevo papa, aunque reconocía la rápida reacción presidencial con su mensaje y su compromiso de estar en la Plaza San Pedro el día de la asunción.

Puntos de vista

Ricardo Lorenzetti

“Es una satisfacción para los argentinos y latinoamericanos. Le deseo lo mejor para el bien de la justicia y la paz en el mundo”, señaló el titular de la Corte.

José Manuel De la Sota

“¡Te queremos Papa Francisco! Llenas de alegría nuestros corazones”, tuiteó el gobernador en su cuenta de la red social.

Ramón Javier Mestre

“Francisco tendrá la gran tarea de la reconstrucción de nuestra Iglesia, desde los lugares más lejanos, desde el fin del mundo, como dijo su santidad”.