Brasil utiliza todo su poder militar en Río
Lula autorizó que el Ejército, la Fuerza Aérea y la Federal se sumen a la Marina en la ofensiva contra los narcos.
Río de Janeiro. Con el respaldo del Ejército y de la Fuerza Aérea brasileña, que ayer se sumaron a la Marina, decenas de policías revisaron casas y sitiaron el perímetro de una favela de Río de Janeiro que es bastión de pandillas narcotraficantes y símbolo de su capacidad para controlar con impunidad grandes áreas de la ciudad costera. Policías federales y estatales hicieron cateos puerta por puerta en la favela de Vila Cruzeiro, mientras 800 soldados tomaron posiciones en las entradas de la comunidad, informó el general Adrián Pereira Junior.Además de los soldados, 300 agentes de la Policía Federal, dos helicópteros de la Aeronáutica y 10 coches blindados se sumaron a la Policía Militar y a los tanques de la Marina que, desde el jueves, llevan a cabo un operativo en las favelas Vila Cruzeiro y Alemao, al norte de la capital carioca.La ofensiva contra las organizaciones de narcotraficantes, que se iniciaron el lunes, dejó hasta anoche 35 muertos, 192 arrestos y al menos 96 vehículos incendiados. Muchos automovilistas fueron asaltados y retenes policiales fueron baleados en distintos puntos de la ciudad.La participación del Ejército, la Policía Federal y la Fuerza Aérea, que se sumaron a la Marina, fue autorizada por el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, quien, desde Guyana, donde participó en la Cumbre de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), prometió "total apoyo" a las autoridades de Río."Todo lo que esté dentro de la ley y que el gobierno federal pueda hacer para ayudar a Río de Janeiro, lo haremos, porque no es humanamente explicable que 99 por ciento de las personas de bien, trabajadoras, que quieren vivir en paz sean molestadas por gente que está en la marginalidad", aseguró Lula. El nuevo escenario. En tanto, la ciudad que será la sede de la final del Mundial de fútbol de 2014 y acogerá los Juegos Olímpicos de 2016, mantenía sus calles patrulladas por unos 21 mil policías, aunque gran parte de ellos destinados al operativo conjunto. El epicentro de la acción se encontraba anoche en la favela Alemao, escenario de la gran batalla directa entre las fuerzas de seguridad y unos 500 narcotraficantes armados que se fugaron el martes hasta allí desde Vila Cruzeiro, después de que la Armada y la policía militarizada irrumpiera con tanques y ocupara ese barriada.Las fuerzas iniciaron un cerco en las principales salidas del complejo de Alemao, en un intento de acorralar a los delincuentes, aunque el vocero de la Policía Militar, Henrique Lima Castro, aseguró anoche que no se había definido el momento del ataque, cuyos detalles fueron analizados por el ministro de Defensa, Nelson Jobim, y el gobernador de Río de Janeiro, Sergio Cabral."No tenemos prisa. La tropa está motivada. Hemos convocado a los que estaban de vacaciones y ahora somos 21 mil. Hasta algunos que estaban en retiro nos pidieron regresar porque quieren participar en este momento histórico. Según mi experiencia, lo mejor que pueden hacer estos delincuentes es entregarse", advirtió Cabral.

