Brasil ratifica su alianza con el Mercosur
Argentina será el primer país que visitará Dilma Rousseff. Luego viajará a otros países de la región.
Brasilia. Argentina será el primer país que visitará la nueva presidenta brasileña, Dilma Rousseff, anunció ayer su ministro de Relaciones Exteriores, Antonio Patriota, tras una reunión con su homólogo argentino, Héctor Timerman.
Antonio Patriota asumió ayer como Ministro de Relaciones Exteriores del nuevo gobierno de Rousseff en la ceremonia realizada en el Palacio de Itamaraty, sede del Ministerio de Relaciones Exteriores.
El canciller anunció durante la ceremonia que los primeros viajes al exterior de la flamante presidenta brasileña, Dilma Rousseff, serán a “los países vecinos, a Estados Unidos y China”.
“Cada (país) vecino de Suramérica recibirá una atención creciente y diferenciada”, declaró Patriota al tomar el relevo del ahora ex canciller Celso Amorim.
Sin precisar detalles, Patriota dijo que ha conversado ya con la nueva presidenta sobre “un programa de viajes” que, además de países suramericanos que no identificó y de Estados Unidos y China, incluye su asistencia a La Cumbre entre Suramérica y los países árabes que se celebrará en Lima en febrero próximo.
“Esa cumbre constituirá una valiosa oportunidad para el contacto de la presidenta con los líderes de Suramérica y del mundo árabe”, indicó el nuevo ministro de Relaciones Exteriores.
En su discurso, Patriota puso como ejemplo de los objetivos de la política exterior de Rousseff la relación entre Brasil y Argentina, “que vive hoy un momento de plenitud y avanza en un vasto espectro”, que incluye “áreas de cooperación en materia espacial y de uso pacífico de la energía nuclear”.
Según Patriota, el “destino común” de los países suramericanos exige conocer “mejor la historia, la demografía, el potencial económico y la cultura de unos y otros, desde la Tierra del Fuego hasta la isla de Margarita”.
El nuevo ministro subrayó, sin embargo, que “la prioridad atribuida a la vecindad no se dará en detrimento de relaciones estrechas” con otros países del hemisferio sur o del mundo más desarrollado.
También indicó que, “como séptima economía del mundo, y tras haber impulsado un conjunto de políticas económicas y sociales que han producido resultados tangibles, Brasil genera una expectativa natural en áreas de cooperación diversificadas” con los países de América Latina, el Caribe, África, Oriente Medio y Asia.
Asimismo, reiteró que su gestión será de continuidad y que Brasil insistirá en la necesidad de una profunda reforma de los organismos internacionales, a fin de dotar de mayor representatividad a los países emergentes y en desarrollo.
Entre esos organismos incluyó el Grupo de los 20 (G20), del que dijo que “sólo conseguirá consolidar su autoridad si es sensible a las ansias y los intereses de los más de 150 países que no se sientan en sus reuniones”.
También con relación al G20, acotó que Brasil mantendrá “contacto” con la actual presidencia francesa del organismo a fin de “asegurar un ambiente propicio” para la recuperación de la economía global en un marco en el que eviten las “presiones proteccionistas”.
Viajes a Argentina. El nuevo ministro de Relaciones Exteriores brasileño anunció que viajará el próximo día 10 de enero a Buenos Aires, para el que también supondrá su primer viaje al exterior en el cargo en que ha reemplazado a Celso Amorim.
Patriota dijo que, además, el día 15 ó 16 de enero el ministro de Defensa brasileño, Nelson Jobim, también hará una visita a Argentina para discutir asuntos relativos a esa área específica.
El ministro aseguró que la fecha de la visita de Rousseff será discutida en los próximos días, pero aclaró que se cumplirá antes de la celebración de la próxima cumbre entre países suramericanos y árabes, prevista para el día 16 de febrero en Lima.
Encuentros con Uruguay. Patriota participó de un encuentro de Rousseff con el presidente de Uruguay, José Mujica, y anticipó que los dos gobernantes tendrán encuentros trimestrales como los que mantuvo el mandatario saliente, Luiz Inácio Lula da Silva, con los líderes de Argentina, Bolivia y Venezuela.

