Bersani no pudo formar un gobierno para Italia
El fracaso del líder del Partido Demócrata prolonga la parálisis política del país. La próxima decisión deberá ser tomada por el presidente Napolitano. Video.
Roma. El líder de la centroizquierda italiana, Pier Luigi Bersani, le informó ayer al presidente Giorgio Napolitano que no logró formar gobierno, lo que amenaza con sepultar al país en una parálisis política en medio de la peor crisis económica europea en décadas (mirá el video). Luego de conocerse el fracaso de Bersani, el palacio presidencial del Quirinal informó que Napolitano abrirá nuevamente una ronda de negociaciones hoy a la mañana con las fuerzas políticas más votadas en las elecciones sin claro ganador de febrero, que marcaron el inicio de la actual crisis institucional de Italia. "El presidente de la república se reservó tomar iniciativas sin demora que le permitan comprobar personalmente los desarrollos posibles del cuadro político-institucional", dijo la presidencia en un comunicado emitido luego de una reunión entre Napolitano y Bersani. Mientras continúen las negociaciones para formar una coalición de gobierno, seguirá en funciones el gobierno de tecnócratas transitorio dirigido por Mario Monti. Negociaciones sin resultado. Hace una semana, Napolitano le había encargado a Bersani, el secretario general del Partido Democrático (PD), negociar con los otros dos candidatos más votados, el ex primer ministro Silvio Berlusconi y el cómico Beppe Grillo, para formar una coalición de gobierno. Bersani y el PD tienen mayoría propia en la Cámara de Diputados, pero necesitan un aliado en el Senado para superar el voto de confianza de esa cámara. Esa condición es indispensable para aprobar la investidura de un eventual gobierno liderado por la coalición. En una declaración en el Quirinal tras el anuncio de su fracaso, Bersani explicó que, en su encuentro con Napolitano, le informó que las consultas con los otros candidatos "no fueron resolutivas" y que encontró "inaceptables las condiciones" que se le presentaron. En sus manos. La agrupación que podría destrabar la crisis es el Movimiento Cinco Estrellas (M5S), de Grillo, que desde que consiguió el tercer puesto en las elecciones expresó su negativa a respaldar a un gobierno de Bersani, a la vez que se niega a unirse a los conservadores liderados por Berlusconi. "Si Italia está sin gobierno, tiene, sin embargo, un Parlamento que puede trabajar ya para cambiar el país. No es necesario un gobierno para una nueva ley electoral o para iniciar medidas urgentes para las Pymes o para los recortes a las provincias", dijo Grillo antes del anuncio de Bersani. "El Parlamento las podría discutir y aprobar si quisiera desde mañana mismo", agregó Grillo. Desde el momento en que comenzaron las consultas de Napolitano y Bersani, el cómico y referente de la "antipolítica" dejó en claro que no compartiría gobierno con "la vieja política" y que él representaba "el cambio", el "que se vayan todos" reclamado en las urnas. Esa posición dejó en un lugar imposible a Bersani y a su formación partidaria, que basaron su campaña en oponerse a la gestión de Berlusconi y sus socios de derecha, quienes en cambio se mostraron dispuestos a crear una coalición de "unidad nacional" que incluyera a la centroizquierda y la centroderecha. No obstante, fuentes del PD destacaron que el anuncio de Bersani ante Napolitano no significa una renuncia a dirigir el próximo gobierno italiano. Hoy el presidente italiano intentará otra vez convencer a las principales fuerzas políticas de la necesidad de formar un gobierno y así evitar convocar nuevas elecciones en los próximos meses, una posibilidad que no atrae ni a Napolitano, ni a la Unión Europea (UE), ni a la mayoría de los italianos. La crisis desvela a los socios europeos de Italia, ya que el país es la tercera economía de la Eurozona y debe adoptar medidas urgentes que la UE reclama para evitar un agravamiento de la crisis de deuda que desde 2009 sacude a los países del euro. Esta debacle económica ya forzó rescates de Grecia, Portugal, Irlanda y Chipre.
Jornada de reuniones. Hoy a las 11 de Italia, Napolitano se entrevistará con el Pueblo de la Libertad (PDL), de Berlusconi; a las 16, con el Movimiento 5 Estrellas, de Beppe Grillo; una hora más tarde hará lo mismo con la formación del primer ministro, Mario Monti, y concluirá a las 18 con el Partido Demócrata, de Bersani.
Con la sucesión de Napolitano en la mira. Su mandato termina en mayo. En el intento de formar gobierno de Pier Luigi Bersani tuvo también un peso importante la sucesión de Giorgio Napolitano, cuyo mandato finaliza en mayo, ya que el Parlamento deberá abordar el mes que viene la elección del nuevo presidente de la república.
Exigencias de "il Cavaliere". En todo este tiempo, la formación de Berlusconi ha puesto sobre la mesa la exigencia de que el nuevo jefe del Estado provenga del área "moderada" tras varias décadas de mandatarios progresistas. A cambio, el Pueblo de la Libertad apoyaría un eventual Ejecutivo de unidad nacional liderado por Bersani y con el delfín político de "il Cavaliere", Angelino Alfano, como viceprimer ministro.

