Berlusconi puede llamar a elecciones anticipadas
El primer ministro italiano somete sus reformas a un voto de confianza del Parlamento.
Roma. El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, exigió ayer el respaldo de los aliados de su coalición, que recientemente le retiraron su apoyo, y les advirtió que, de lo contrario, deben prepararse para convocar a elecciones adelantadas en diciembre, o incluso antes.
Si bien llamar a elecciones antes de tiempo le correspondería al presidente de Italia, como jefe de Estado, y no al primer ministro, Berlusconi dio a entender, luego de un día de discusión con sus aliados en su casa de Roma, que renunciará si no apoyan las leyes clave que desea promulgar.
Las elecciones deberían celebrarse en el primer semestre del 2013, pero a principios de mes, seguidores de Gianfranco Fini, por mucho tiempo un aliado de centro-derecha de Berlusconi, se negaron a apoyar una moción de censura de la oposición promovida por Berlusconi en la Cámara de Diputados.
Berlusconi anunció a los periodistas que a menos que los legisladores, quienes formaron parte de la coalición que lo llevó a la victoria en las elecciones de 2008, se comprometan a apoyarlo, pronto se celebrarán elecciones.
"Creo que no habría una solución mejor para el bienestar del país que acudir a los votantes" en elecciones adelantadas, expresó el premier.El mandatario compareció en una rueda de prensa en Roma ayer por la tarde para explicar las conclusiones de la reunión que celebró su partido, el Pueblo de la Libertad (PDL), en su residencia romana, Palacio Grazzioli.
El encuentro había sido convocado para abordar la estrategia de la formación de cara al nuevo curso político, sobre todo tras la crisis abierta por la expulsión del PDL del cofundador Gianfranco Fini y la escisión de sus parlamentarios afines en el grupo parlamentario Futuro y Libertad para Italia (FLI).
“El Pueblo de la Libertad pretende pedir un renovado compromiso del Parlamento” para poder proseguir con las reformas hasta el final de su gestión, en 2013, manifestó el primer ministro.
Con esta rueda de prensa, Berlusconi puso fin a las continuas especulaciones surgidas en las últimas semanas tras la expulsión de Fini, el 29 de julio, y después de que consiguiera salvar, el 4 de agosto, una moción de censura a su subsecretario de Justicia, pero sin obtener la mayoría absoluta.
En los últimos días, la principal formación de la oposición, el Partido Demócrata (PD), había insistido en la creación de un nuevo gobierno, de carácter transitorio, que reforme la ley electoral para después convocar elecciones, una posibilidad que Berlusconi no baraja.
“No existe ninguna teoría jurídico-política que pueda llegar a justificar un gobierno de quienes salieron derrotados de las elecciones”, expresó.
Positivo. "Si hay elecciones pronto, tendremos resultados excelentes", en los que la coalición acumularía "con seguridad más del 50 por ciento", pronosticó Berlusconi.
No hubo una reacción inmediata de Fini, presidente de la Cámara de Diputados, que estuvo enfrentándose durante meses con Berlusconi a medida que su propia relevancia política crecía.
El principal aliado del primer ministro es ahora la Liga Norte, un movimiento en contra de los inmigrantes, dirigido por Umberto Bossi, quien en 1994 provocó la caída del primer gobierno de Berlusconi.
Los diputados de Fini conformaron su propio bloque en el Parlamento, lo que potencialmente podría quitarle la mayoría a Berlusconi en la Cámara de Diputados.
Ahora, los legisladores fieles a Fini deberán decidir si se arriesgan a ser castigados por los electores, por desencadenar lo que podría ser un fin prematuro del gobierno de Berlusconi, en momentos en que el país intenta salir de la crisis económica.

