Atentado en Irak dejó 53 muertos
Un nuevo ataque contra peregrinos chiítas ahonda la profunda crisis que vive el país.
Bagdad. Al menos 53 peregrinos chiítas murieron ayer y otros 100 resultaron heridos en un atentado suicida en el sur de Irak, que vive en las últimas semanas un resurgimiento de la violencia religiosa contra los fieles de este credo que dejó decenas de muertos. El ataque tuvo como objetivo un grupo de creyentes que celebraba la festividad chiíta de Al Arbain, que conmemora el fin de los 40 días de luto guardados por la muerte en el año 680 del imán Husein, nieto del profeta Mahoma.Una fuente de los servicios de seguridad explicó que los chiítas se encontraban en el santuario de Jutuat al Imán en la localidad de Al Zubeir, en la provincia de Basora, cuando un terrorista suicida detonó un cinturón de explosivos."Un terrorista vestido de policía y portando un carné falso logró llegar al puesto de control y se hizo estallar en medio de la multitud", informó la policía.Este atentado es el último de una ola de ataques contra los chiítas en las últimas semanas en Irak, muchos de ellos contra los peregrinos que se dirigían a la ciudad santa de Karbala, 110 kilómetros al sur de Bagdad, donde está el mausoleo del imán Husein.El 5 de enero, los fieles de este credo fueran blanco de una ola de atentados en Nasiriya y en los alrededores de Bagdad en los que murieron más de 70 personas.Estos ataques ahondan la brecha abierta entre las comunidades chiíta y sunita en Irak, inmerso en una grave crisis política desde diciembre debido a la orden de arresto emitida contra el vicepresidente sunita, Tarek al Hashemi, por su supuesta vinculación con actos de terrorismo.La crisis coincide además con el fin de la presencia militar estadounidense en Irak.

