Ataque suicida en mezquita iraquí deja 42 muertos
Un individuo detonó una carga explosiva en un funeral que se realizaba en una mezquita chií en Irak, dejando al menos 42 personas muertas y decenas de heridos en un ataque suicida que seguramente profundizará más la división étnica y sectaria del país.
Al menos 42 personas murieron hoy y unas 80 resultaron heridas en un atentado suicida en un funeral en la ciudad iraquí de Tuz, a 175 kilómetros de Bagdad, informaron fuentes policiales. El suicida hizo estallar un cinturón de explosivos adherido a su cuerpo en medio de las exequias por el familiar de un miembro del Consejo de la provincia norteña de Salahedín, Ali Hashem, informó la agencia de noticias EFE.
Entre los heridos figuran el propio Hashem y el asistente del gobernador de Salahedín, Ahmed Abdel Wahed. Además, otras 80 personas resultaron heridas, en su mayoría turcomanos, el tercer grupo étnico en Irak después de los árabes y lo kurdos.
El diputado turcomano Abbas al Bayati pidió al gobierno del primer ministro, el chiita Nuri al Maliki, que proteja mejor las áreas donde se encuentran los turcomanos.
Las fuerzas de seguridad iraquíes cerraron la zona del atentado por temor a nuevos ataques, según la policía, que no descarta que la cifra de víctimas pueda aumentar.
El ataque de hoy se suma a la oleada de ataques en las últimas semanas contra diferentes objetivos, principalmente peregrinos chiitas y autoridades de las provincias sunitas.
Ayer, al menos 24 personas murieron en varios atentados, la mayoría de ellos por la explosión de tres coches bomba en Bagdad, que causaron 17 víctimas mortales.
La mayoría de los ataques son atribuídos al grupo Estado Islámico en Irak, ala de la red Al Qaeda en el país islámico, que suele atacar de manera cotidiana a peregrinos y ciudades musulmanas chiítas para incentivar una confrontación con la comunidad sunnita.
Estados Unidos condenó hoy el atentado suicida en el norte de Irak y declaró su apoyo al gobierno de Maliki.
"Estados Unidos está del lado del pueblo iraquí y seguirá apoyando al gobienro de Irak, tanto frente a los grupso terroristas como para promover un país tolerante y diverso", dijo la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland, en un comunicado.
Según Nuland, Washington hará todo lo posible para "ayudar" al gobierno iraquí a llevar ante la justicia a los responsables de los actos "espantosos y atroces" como el atentado de hoy, informó la agencia de noticias DPA.
Tras la retirada del Ejército de Estados Unidos en Irak a fines de 2011, se agudizó la lucha por el poder entre chiitas, sunnitas y los miembros de las diferentes minorías étnicas en Irak.
En este contexto, se realizan desde hace semanas en el norte del país protestas contra el primer ministro chiita.
Los manifestantes, en su mayoría sunitas, reclaman la liberación de sus presos, encarcelados por sospechas de terrorismo, que esperan muchos de ellos desde hace años la celebración de su proceso judicial.

