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Assange, el joven hacker que irrita y desvela a EE.UU. con WikiLeaks

El fundador de WikiLeaks es héroe para algunos y villano para otros.

07 de diciembre de 2010 a las 12:12 p. m.
Agencia Télam
Assange, el joven hacker que irrita y desvela a EE.UU. con WikiLeaks

El fundador del sitio Wikileaks, Julian Assange, es un australiano de 39 años que con sus dotes de programador y hacker puso en aprietos a la diplomacia y el ejército de la primera potencia mundial, Estados Unidos.Flaco y desgarbado, este joven periodista de pelo entrecano es la cara visible de WikiLeaks, la plataforma de Internet que este año reveló cientos de miles de documentos militares secretos estadounidenses sobre las guerras de Afganistán e Irak y de cables diplomáticos norteamericanos.El propio Assange también es noticia y concentra en su persona todos los ataques contra Wikileaks."Yo soy el pararrayos de Wikileaks", dijo en una ocasión el australiano, que también estudió física y matemática.Su vida. Assange nació en 1971 en Townsville, una localidad en el norte de Australia. Durante su infancia se mudó varias veces con sus padres, que dirigían un teatro ambulante.Desde joven se interesó por la computación y las redes online.A los 24 años Assange tuvo su primer conflicto con las autoridades cuando lo acusaron, junto a algunos de sus amigos hackers, de haber ingresado en redes protegidas, según una semblanza de la agencia de noticias DPA.En esa época, Assange se vio fuertemente influenciado por el movimiento estadounidense del Cyberpunk, que soñaba con una sociedad en la que una pequeña tropa de iniciados procurase que nadie más pudiese ejercer control sobre los contenidos y que las informaciones no fuesen censuradas.WikiLeaks. En 2006 Assange fundó junto a el arquitecto John Young y unos amigos la plataforma de Internet Wikileaks. La idea era crear una especie de buzón en el que se pudieran introducir anónimamente documentos sobre irregularidades y escándalos de interés público.Unos meses después, Assange y su amigo Young discreparon y el arquitecto creó su propia página web para desvelar secretos (Cryptome.org), en la que también cargó contra Assange.El australiano, sin embargo, consiguió mantener la fidelidad de otros hackers y cyberpunks, pero éstos se mantuvieron por completo en un segundo plano.Dirigentes políticos estadounidenses, entre ellos la estrella republicana y ex candidata a vicepresidenta Sarah Palin, pidió que Assange sea castigado con rigor por filtrar los documentos norteamericanos, en un llamado del que se hizo eco un ministro de Canadá.Comentaristas radiales conservadores estadounidenses fueron aún más lejos y exhortaron a capturar a Assange "vivo o muerto".Carisma. Los observadores, sin embargo, atribuyen a Assange un gran carisma que entusiasma a sus seguidores.En un principio quería que la plataforma no tuviese un rostro público, pero finalmente eso no funcionó. Assange explicó que había mucha curiosidad para hacer desviar la atención y personas que se atribuían la representación de la plataforma.Al final alguien tiene que ser el responsable, subrayó Assange."Y sólo una cúpula, que está dispuesta a mostrar valor en público, puede mover a los informantes a arriesgarse por el bien común", explicó.Es por ello -continuó- que "me he he convertido en el pararrayos" de Wikileaks.Con la detención de Assange de hoy en Londres debido a una acusación de violación y abusos sexuales en Suecia, se abrió el debate -también dentro de Wikileaks- sobre el estilo de gestión de Assange.El ex portavoz de la plataforma Daniel Domscheit-Berg pidió este año al australiano suspender su liderazgo hasta que no se aclararan las denuncias."Las investigaciones contra Julian en Suecia son, desde mi punto de vista, un ataque personal contra él, pero no tienen nada que ver con Wikileaks", dijo Domscheit-Berg a la revista alemana "Spiegel", tras haber sido "suspendido" por Assange.