Asesinan a dos religiosos en China
Un cura y una monja chinos fueron asesinados en Wuhai.
Un sacerdote y una monja chinos han sido asesinados en Wuhai, la principal ciudad de la región china de Mongolia Interior, informó hoy la agencia vaticana "Asianews", que precisó que los religiosos pertenecen a la Iglesia clandestina, en comunión con Roma.Se trata de Joseph Zhang Shulai, vicario general de la diócesis clandestina de Ningxia, y la monja María Wei Yanhui, que fueron acuchillados por desconocidos en el asilo de ancianos donde prestaban servicios.Los cuerpos sin vida de los dos religiosos fueron descubiertos en medio de sendos charcos de sangre por personal del asilo, que les buscaron al ver que tardaban en incorporarse al trabajo.El sacerdote, según los investigadores, recibió siete puñaladas y forcejeó con su o sus asesinos antes de morir. La monja murió de una cuchillada en el pecho.Sor María Wei Yanhui tenía 32 años y era la directora del asilo. El sacerdote tenía 55 años y había sido ordenado en 1985.La iglesia clandestina de Wuda la dirige el obispo de Ningxia, José Ma Zhongmu. Es el único prelado de etnia mongol en China.En China existen entre 8 y 12 millones de católicos, según datos del Vaticano, divididos entre los pertenecientes a la Iglesia oficial -controlada por el Gobierno comunista y conocida como Patriótica- y la clandestina, en comunión con Roma y perseguida por el gobierno de Pekín.Uno de los puntos que enfrenta al Vaticano con Pekín es el nombramiento de los obispos, pues Roma reclama que sólo pueden ser designados por el Papa, mientras que la "Iglesia Patriótica" ha ordenado obispos sin el visto bueno de la Santa Sede.Sin relaciones. El Vaticano y China no mantienen relaciones diplomáticas desde 1951, después de que Pío XII excomulgara a dos obispos designados por el Gobierno chino, que a su vez expulsó al nuncio apostólico, que se estableció en la isla de Taiwán.Para reanudar las relaciones diplomáticas, China exige que el Vaticano rompa previamente con Taiwán y no "interfiera" en los asuntos internos chinos.A mediados de 2007 Benedicto XVI envió una carta a los católicos chinos en la que expresaba su deseo de restablecer las relaciones diplomáticas con China, lo que supondría, según el Vaticano, trasladar la Nunciatura de Taipei a Pekín.

