Apareció un rehén vivo después de que las Farc fusilaran a otros cuatro
El ejército encontró a un suboficial escondido en la zona donde horas antes hallaron muertos a cuatro cautivos.
Bogotá. El ejército colombiano encontró anoche vivo al suboficial de la policía Luis Alberto Erazo Maya en la misma zona de combates del sur del país donde horas antes hallaron muertos a otros cuatro cautivos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), informaron fuentes oficiales. Según las fuentes citadas por la emisora colombiana Caracol Radio, Erazo estaba escondido cerca de donde fueron hallados los cuerpos sin vida de sus compañeros de cautiverio, en un punto indeterminado del municipio de Solano, en el selvático departamento de Caquetá.Antes de la aparición de Erazo Maya, el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, había acusado a las Farc de asesinar a cuatro uniformados que mantenían retenidos, entre ellos un suboficial que era el secuestrado con mayor tiempo en cautiverio, casi 14 años."Los únicos responsables de esa acción vil de lesa humanidad son las Farc", expresó Santos en un discurso."Ya me imagino que van a comenzar a decir que no, que fue la fuerza pública la responsable de esos hechos", sostuvo Santos en el acto transmitido en vivo por la televisora estatal."Se encontraron cadenas al lado de los asesinados, es decir, los tenían como tienen a sus secuestrados: encadenados. Y cuando se vieron enfrentados con la fuerza pública no tuvieron ningún reparo en asesinarlos a mansalva", explicó.El presidente no identificó a los cuatro uniformados muertos, pero el Ministerio de la Defensa indicó en un comunicado que las víctimas eran el coronel de la policía Edgar Duarte, el mayor de la policía Elkin Hernández, el intendente de la policía Álvaro Moreno y el sargento mayor del ejército José Libio Martínez.Martínez, de 35 años, era el uniformado con mayor tiempo en poder de la guerrilla. Fue secuestrado tras un ataque a un puesto del ejército en el sur del país el 20 de diciembre de 1997.Duarte, de 47 años, y Hernández, de 34, cayeron en poder de los rebeldes en octubre de 1998 en Paujil, una localidad del departamento de Caquetá.Moreno, de 36 años, estaba cautivo desde diciembre de 1999, cuando fue retenido por los insurgentes en la localidad de Curillo, también en Caquetá.En esa misma acción había sido secuestrado el sobreviviente Erazo Maya, cuando era sargento segundo.Su hermana, Flor Erazo, celebró en la emisora colombiana RCN Radio que el ahora ex secuestrado pudiera haber escapado del fusilamiento, pero culpó al gobierno de la muerte de los otros cuatro secuestrados por haber acometido una operación de rescate militar. Tras un combate. Los cuerpos de los cuatro uniformados fueron encontrados ayer por unidades del ejército en la zona de Solano, en Caquetá, unos 440 kilómetros al sudoeste de Bogotá. Ni el presidente ni el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, indicaron si los uniformados murieron en la jornada.Sin embargo, Pinzón precisó que tres de los retenidos tenían un tiro en la cabeza y el cuarto tenía disparos en la espalda.Agregó que desde hace 45 días unidades del ejército estaban en la región y que tenían datos de que un grupo de la guerrilla podía tener secuestrados de la fuerza pública.Al menos un militar resultó herido en los combates y un integrante de la guerrilla fue capturado, agregó Pinzón. ¿Rescate fallido? El ex senador Luis Eladio Pérez, liberado por las Farc en 2008 tras seis años de cautiverio, opinó que todo el suceso se trató de un fallido intento de rescate. "Eso es una orden perentoria que tienen los guerrilleros que cuidan a los secuestrados de fusilarlos en el momento en que se produzca un intento de rescate militar", indicó Pérez.Fue "un acto de cobardía absoluto de la guerrilla, pero también hay una responsabilidad por parte del gobierno que, sabiendo el riesgo que implica para la vida de los retenidos, insiste" en los rescates.Por su parte, Marleny Orjuela, directora de una asociación de familiares de retenidos, indicó que lo sucedido era responsabilidad tanto de la guerrilla como del gobierno."Lo que queremos es una salida pacífica y negociada", expresó Orjuela en un claro mensaje al gobierno. A las Farc y a sus jefes también envió un mensaje: "El secuestro no es revolución y ajusticiarlos de esa manera no es respetar el derecho internacional humanitario".
Un caso similar
En junio de 2007. 11 diputados regionales del departamento de Valle del Cauca, en el sudoeste del país, que estaban en manos de la guerrilla desde abril de 2002, murieron baleados. En esa oportunidad, el gobierno atribuyó las muertes a los rebeldes, mientras que las Farc dijeron que había sido resultado de un choque entre algunas de sus unidades y el ejército.
Liberaciones unilaterales. La guerrilla tiene en su poder a una veintena de uniformados y desde inicios de 2008 ha liberado de forma unilateral a varios de ellos, como a políticos que retenían desde hace varios años.

