El Año Nuevo del Dragón y un desafío a escala china
Desde ayer y hasta el 16 de febrero se prevé que en la superpoblada potencia asiática haya 3.160 millones de desplazamientos de personas. En estaciones de tren, hay frustración por la falta de pasajes.
Beijing. China comenzó ayer de manera oficial la temporada alta de viajes por el Año Nuevo del Dragón, en la que se esperan más de 3.160 millones de desplazamientos. Pero la esperada ocasión ha empezado con caos y frustración por la falta de pasajes de tren, interminables esperas e incertidumbre. Desde el 8 de enero y hasta el 16 de febrero (40 días en torno al Año Nuevo, que esta vez cae el 23 de enero) se prevé un éxodo aún mayor que en años pasados para cumplir con la tradición china que manda durante esta época regresar al hogar para celebrar en familia.Por eso desde inicios de enero, millones de ciudadanos chinos, especialmente estudiantes e inmigrantes, se hacinan en las estaciones de trenes, el medio de transporte más barato, para conseguir un ansiado pasaje de regreso a casa. Sin línea ni red. Sin embargo, desde que en diciembre el gobierno chino autorizó la venta de pasajes a través de Internet o por teléfono, ese éxodo masivo se percibe no sólo en las largas colas en las estaciones, sino también en las colas "virtuales" para efectuar la compra por computadora o a través del teléfono móvil. "Desde el 1° de enero he tratado de conseguir un billete de tren por teléfono y por Internet, pero en ninguno de los dos casos tuve éxito. Por teléfono cuando por fin me contestaron sólo fue para decirme que no había pasajes, y por Internet la línea siempre está ocupada", contó Lin Li, de 23 años.Ella está, como muchos de los ciudadanos chinos, descontenta con el nuevo servicio de venta de boletos de tren en China y a la espera de poder comprar alguno de reventa. "Por ahora es mi única opción", comentó.Como prueba de esa frustración, los medios de comunicación han difundido esta semana la carta que un inmigrante chino dirigió al Wenzhou Metropolitan Daily para quejarse de la ineficacia del nuevo sistema de venta de pasajes que dificulta el derecho de los emigrantes a comprar pasajes."Comprar un pasaje de tren es como ganar la lotería", escribe Huang Qinghong en su misiva, y añade que hace algunos años sólo hacia falta levantarse temprano y hacer cola para comprarlos, pero que este año la venta por Internet es muy complicada e injusta. "Ya ni siquiera tenemos el derecho de comprar un boleto", denunció.Huang, de 37 años y trabajador de una fábrica en Wenzhou, contó también que acudió en vano cuatro veces a la estación, y que de los 40 obreros que trabajan con él, sólo uno ha logrado conseguir un pasaje por teléfono. "Nuestro jefe nos compadece y trata de ayudarnos a comprar por Internet, pero tampoco ha podido adquirirlos. En nuestro tiempo libre, en la hora de almuerzo, tratamos de llamar por teléfono, pero sólo uno de nosotros consiguió un billete", detalló Huang.Tras difundir su historia, el periódico de Wenzhou, receptor de la carta, consiguió un pasaje de avión para que Huang pueda regresar a casa, algo que muchos chinos, a falta de pasajes de tren, no podrán hacer este año. Casi seis millones por día. Un sondeo publicado en la prensa muestra que de 40.072 encuestados un 61,5 por ciento opina que es difícil comprar pasajes de tren porque los ferrocarriles en China son insuficientes, mientras que un 31,5 por ciento piensa que la reventa complica la situación. Este año, a pesar de todas las dificultades, el Ministerio de Ferrocarriles calcula que los desplazamientos en estas fechas, aumentarán un 6,1 por ciento con respecto a 2011, y que, durante el período de fiestas, viajarán cada día por tren unos 5,88 millones de personas.En zonas de alta actividad económica como Shangai, Beijing y Cantón se espera que los desplazamientos aumenten alrededor de un 10 por ciento en relación con el año anterior.

