Temas del día:

Una alianza estratégica que trascendió los personalismos

La relación con Néstor y Cristina Kirchner, iniciada en 2003, es hoy vínculo de estados.

06 de marzo de 2013 a las 12:01 a. m.
Una alianza estratégica que trascendió los personalismos

Del distanciamiento al privilegio evolucionaron las relaciones entre Argentina y Venezuela durante la última década, en la que coexistieron en sus respectivos poderes Néstor y Cristina Kirchner con Hugo Chávez (mirá la infografía).  Coincidencias políticas e ideológicas, y un contexto mundial en mutación, como también una similitud en sus estilos de conducción, cimentaron ese cambio histórico. Pese a esa impronta personal, difícilmente ese vínculo pueda verse alterado por la ausencia del líder histórico de la Revolución Bolivariana. Nicolás Maduro es, por un lado, el más fiel heredero del proyecto de Chávez, y se convirtió en una figura clave en la relación con los demás países sudamericanos. Por otro lado, la relación estratégica construida desde 2003 es ya un vínculo a nivel de estados. A mediados de 2009, un trabajo del Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayoría determinó que Venezuela era el país del mundo con el que hasta entonces el gobierno de Cristina Fernández había firmado más tratados internacionales: 61; seguido por Brasil, con 23, y Ecuador con 16. Y que, en ese primer año y medio de su gobierno, había suscrito con Venezuela igual cantidad de tratados que los que firmó Néstor Kirchner durante su presidencia. El fortalecimiento de la relación política tuvo correlato en el comercio, favorecido por la complementariedad de economías. De un intercambio que en 2003 era de 130 millones de dólares, se pasó a 1.730 millones en 2011 (10 mil millones el último quinquenio), siempre superavitario para nuestro país.Además, esa relación bilateral tuvo corolario regional en diciembre. Semanas después de la tercera reelección de Chávez, Venezuela ingresó al Mercosur como miembro pleno, con un plazo de adaptación arancelaria hasta 2015, pero que con Argentina tiene otra velocidad: ya hay acuerdo para la inmediata liberación del comercio de aceite de soja y leche argentinos a Venezuela. "Es una relación institucional muy fuerte, que trasciende a los actores individuales", sintetiza el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de Diputados, el oficialista Guillermo Carmona. A modo de ejemplo de esa institucionalidad, Carmona recordó que, ante las elecciones de octubre, la Presidenta hizo público su apoyo a Chávez, pero al mismo tiempo dejó clara la continuidad del vínculo entre los estados si ganaba el opositor Henrique Capriles. Claroscuros. La profundización de la relación Buenos Aires-Caracas en la última década tuvo sus hitos. Chávez ayudó al financiamiento del inicio del gobierno de Kirchner con la compra de bonos argentinos, despreciados por el mundo por el default que siguió a 2001. También dispuso los embarques de fueloil para balancear el déficit energético argentino. A nivel político, el tándem Kirchner-Chávez, con Lula y Tabaré Vázquez a la par, permitió sepultar, en la cumbre marplatense de 2005, el proyecto del Alca liderado entonces por George W. Bush. La movida sirvió también para dar el primer paso hacia la constitución de la Unasur, desde donde se conjuró, en 2010, el riesgo de una guerra entre Venezuela y Colombia. Hubo, sin embargo, otros hechos oscuros en la relación, sobre todo en el plano de los negocios. Entre ellos, la denuncia de una "embajada paralela", a cargo del ministro Julio De Vido, que habría pagado sobornos en la venta de maquinaria agrícola a Venezuela. También la valija del enigmático Guido Antonini Wilson, que habría contenido dinero para financiar la campaña electoral de Cristina en 2007. Y los "regalos", en dichos del opositor Capriles, que Chávez le habría hecho a Kirchner: tres mil millones para ayudar a pagar la deuda con el FMI y 400 millones para una planta regasificadora, ambos en el año 2007. Aun así, y sólo si se tiene presente esa relación estratégica, puede comprenderse el significado de recientes expresiones presidenciales más allá del momento. La noche del 7 de octubre, Chávez le dedicó su victoria al cubano Raúl Castro y a Kirchner, y dijo: "Cristina, este triunfo también es de la Argentina". Dos meses después, la noche del 9 de diciembre, en su discurso por el Día de los Derechos Humanos, Fernández de Kirchner le envió un mensaje: "Querido Hugo: acá estamos los argentinos deseándote una pronta mejoría". En enero, la Presidenta fue a visitar a su amigo enfermo que intentaba recuperarse en Cuba, pero no pudo verlo.

Integración con diferentes actores y velocidades

El Alba. La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América se creó en La Habana el 14 de diciembre de 2004 por acuerdo del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y de su colega de Cuba, Fidel Castro. El 29 de abril de 2006 se sumó al acuerdo Bolivia, en 2007 se incorporó al Alba Nicaragua y en 2008, Honduras. Ecuador se sumaría en junio de 2009. La alianza apuntó a la lucha contra la pobreza y la exclusión y nació como antítesis del Área de Libre Comercio de las Américas (Alca).

OEA. En junio de 2012 Chávez afirmó que si no hay cambios dentro de la Organización de Estados Americanos (OEA), "hay que acabar" con ese organismo y respaldar los "espacios geopolíticos de unidad" que están naciendo en el continente, como la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur, foto) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac). El golpe institucional contra Fernando Lugo derivó en la suspensión de Paraguay del Mercosur y el ingreso de Venezuela.