Alemania apunta al mundo árabe como uno de los mayores retos
Arrancó la Conferencia de Seguridad de Munich. Los otros temas dominantes serán Irán y el conflicto entre israelíes y palestinos.
Munich. El ministro de Defensa alemán, Thomas de Maiziere, aseguró que los mayores retos para la seguridad global son la Primavera Árabe, el programa nuclear iraní y la falta de avances en el conflicto entre israelíes y palestinos.
Con estas declaraciones de De Maiziere arrancó la Conferencia de Seguridad de Munich (MSC), el Davos de la política exterior y de defensa, que entre ayer y mañana congregará en la ciudad del sur de Alemania a decenas de ministros, militares, expertos y empresarios de más de 70 países.
De Maiziere afirmó que Alemania asumió su papel internacional a nivel político y militar y destacó que su país es “muy dependiente” de la estabilidad global, en su calidad de cuarta economía mundial y segundo mayor exportador.
“En Europa se habla ahora de demasiado liderazgo alemán, más que de demasiado poco liderazgo”, señaló en referencia al papel de Berlín en la resolución de la crisis económica y lo comparó con el abstencionismo alemán en política exterior que siguió a la Segunda Guerra Mundial.
La MSC, una iniciativa privada con 48 años de trayectoria, girará en esta edición en torno al programa nuclear iraní, la revolución siria, el conflicto entre israelíes y palestinos, la seguridad energética, el nuevo papel de Alemania y Europa en el mundo a raíz de la crisis económica y el despegue de Asia de la mano de China.
En este sentido, el presidente de la MSC, Wolfgang Ischinger, aseguró en su mensaje inicial que en la actualidad “se teme más a los bancos que a los tanques”, en un juego de palabras en inglés que refleja las incertidumbres derivadas de la crisis y sus efectos geopolíticos.
Aunque el debate sobre Irán se integrará oficialmente dentro de la mesa redonda sobre el futuro de Medio Oriente, los expertos consideran que el asunto dominará gran parte de las discusiones y ponencias.
La organización subrayó en los últimos días que ningún representante iraní participará en la conferencia, a diferencia de lo que sucedió hace sólo dos años.

