Al este, una ciudad de fiesta; al oeste, una frontera cerrada
Miles de libios se concentraron junto a la sede del CNT en Bengazi, capital de los rebeldes, para celebrar el avance insurgente.
Miles de libios se concentraron junto a la sede del CNT en Bengazi, capital de los rebeldes, para celebrar el avance insurgente. "Tomamos Trípoli", aseguró Ahmed al Magrahi, un joven de 27 años, en la plaza de los Juzgados de Bengazi, en el este del país, donde las fuerzas de seguridad encargadas de proteger la sede del CNT descargaban sus ametralladoras disparando al aire.Con cientos de banderas tricolores de las fuerzas rebeldes, gritaban frases como: "Llegó tu hora, Kadhafi"."Esta es nuestra revolución", declaró Zainab al Houni, una libia de 27 años residente en París y que se desplazó hasta Bengazi hace unas semanas para mostrar su solidaridad con los rebeldes.En tanto, en el otro extremo del país, las autoridades tunecinas clausuraron los puestos fronterizos con Libia de Ras Jedir y Diba, al tiempo que reforzaron la presencia militar como "medida preventiva", luego de que los rebeldes libios tomaran el control del primero de ellos.La circulación fue cerrada en ambos sentidos y sólo se autorizaba el paso de ambulancias. Ayer, más de 20 rebeldes fueron trasladados desde territorio libio a hospitales tunecinos para ser tratados por las heridas sufridas durante combates.

