Afganistán: 14 muertos tras una explosión
Los civiles iban en una furgoneta por la sureña provincia de Helmand, cuando el vehículo pisó una mina colocada por talibanes.
Al menos 14 civiles murieron hoy y cuatro más resultaron heridos en una de las provincias más violentas de Afganistán cuando el vehículo en el que viajaban pisó una mina colocada por talibanes, informaron autoridades.
Los civiles iban en una furgoneta por la sureña provincia de Helmand, y el explosivo estalló en una ruta entre los distritos de Gereshk y Sangin, en un zona con alta presencia de rebeldes talibanes, dijo el vocero del gobierno provincial Daud Ahmadi.
Víctimas fatales. Mujeres y niños figuraban entre las 14 víctimas fatales que dejó el estalllido, ocurrido en una muy transitada intersección de rutas en el distrito de Nahr-e Seraj, precisó el portavoz.
El presidente afgano, Hamid Karzai, condenó "fuertemente" el atentado, al que calificó de "sediente de sangre", de acuerdo a un comunicado emitido por su oficina, informó la cadena CNN.
Cifras de la ONU. Un total de 2.412 civiles murieron en Afganistán en los primeros diez meses de 2010 y 3.803 resultaron heridos en hechos de violencia, según cifras de la ONU.
Los números constituyen un aumento del 20 por ciento respecto del mismo período del año anterior, y las tres cuartas partes de las muertes fueron causadas por "elementos anti gubernamentales", dijo la ONU a principios del corriente mes.
Un total de 709 soldados extranjeros murieron en Afgansitán en 2010, el año más letal para las fuerzas de la OTAN desde el inicio de la guerra, en 2001, según la organización independiente iCasualties.org.
Unos 810 soldados afganos murieron también este año, según el Ministerio de Defensa del país.
Soldados de Otan. En Afganistán operan 140.000 soldados extranjeros bajo mando de la Otan, la mayoría de ellos estadounidenses, que combaten a un número estimado de 30.000 talibanes.
El presidente estadounidense, Barack Obama, envió el año pasado 30.000 soldados de refuerzo para contener el avance de los talibanes, que controlan zonas del sur y este del país.
En una revisión de las operaciones publicada a principios de mes, Obama insistió en que la estrategia funciona aunque advirtió que los progresos son frágiles.

