600 mil millones de euros para que no haya "contagio"
Ministros de Economía y Finanzas de la Eurozona se reunieron ayer y acordaron un mecanismo de ayuda a estados insolventes.
Bruselas, Washington. Los gobiernos europeos fijaron ayer en Bruselas un masivo plan de estabilización financiera, que alcanzaría entre 500 mil y 600 mil millones de euros, como respuesta a la crisis de la deuda originada en Grecia, según informaron distintas fuentes diplomáticas.
Los ministros de Economía y Finanzas de la Unión Europea se comprometieron a la creación de un mecanismo urgente que permita desde hoy mismo, cuando abran los mercados, acudir en ayuda de un estado de la Eurozona con problemas de solvencia. La medida busca impedir ataques especulativos contra los países débiles de la Eurozona, con la premura de lograrlo antes de la primera jornada bursátil de la semana.
Para rescatar a Grecia, los socios europeos tuvieron que ponerse de acuerdo sobre una ayuda ad hoc de 110 mil millones de euros en tres años, basada en préstamos bilaterales y una sustancial contribución del Fondo Monetario Internacional (FMI), que requirió más de tres meses de negociaciones.
Los "Veintisiete" (países de la Unión Europea) discutían anoche una propuesta de la Comisión Europea destinada a crear un mecanismo permanente con varios elementos.
El instrumento propuesto por la CE parte de algo que ya existe, la facilidad financiera para la balanza de pagos, que permite a la Comisión captar dinero en los mercados de capitales para prestarlo a los estados miembros con problemas a un precio muy favorable, aprovechando la máxima calificación crediticia (AAA) de la que goza la Unión.
Esta facilidad tiene un límite marcado por el presupuesto comunitario (50 mil millones de euros) y el tratado sólo autoriza a usarla con los países de la Unión Europea que no sean miembros del euro.
La Comisión ha propuesto por ello crear una facilidad parecida- basada en otro artículo del tratado- para poder usarla también dentro de la Eurozona y dotarla de al menos 60 mil millones de euros.
En forma paralela, Bruselas considera necesario que los estados miembros del euro aporten conjuntamente garantías de crédito adicionales, de modo que la CE pueda lanzar empréstitos sin el límite que supone el presupuesto comunitario.
Según fuentes diplomáticas, el efecto combinado de estas dos vías permitiría movilizar más de 500 mil millones de euros, en casos necesarios. Los ministros tuvieron que recurrir a los expertos del Comité Económico y Financiero para analizar los problemas jurídicos y técnicos que plantea todavía la creación del mecanismo.
Los países europeos que no han adoptado el euro exigen no verse obligados a aportar su garantía a los fondos adicionales que Bruselas reúna.
Alemania exige, por su lado, que el Fondo Monetario Internacional quede involucrado en la definición de las rigurosas condiciones de ajuste y reformas que se aplicarían a los estados que recurrieran a la ayuda de sus socios, como ha ocurrido ya en el caso de Grecia.
Llegan fondos. Mientras, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Eurozona transferirán esta semana a Grecia 20 mil millones de euros (unos 25.700 millones de dólares), el primer préstamo del plan de ayuda, con el cual evitarán que el país caiga en la suspensión de pagos.
Así lo anunció ayer el Consejo Ejecutivo del FMI tras dar la aprobación formal a un programa crediticio que pondrá en manos del gobierno heleno los 110 mil millones de euros.
La mayor parte de la ayuda será desembolsada al principio y garantizará que Grecia no tendrá que acudir a los mercados hasta 2012, dijo ayer en una rueda de prensa John Lipsky, el "número dos" de la entidad.
Durante 2010, el país recibirá 40 mil millones de euros (unos 51 mil millones de dólares) en total, de los cuales 30 mil millones (unos 38.200 millones de dólares) vendrán de países de la Eurozona y el resto del FMI.
Por otro lado, Lipsky reiteró ayer que la entidad no mantiene conversaciones con España y Portugal para extenderles créditos, como se rumoreó la semana pasada en los mercados.
Preocupados. En tanto, el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, coincidió ayer con su homólogo estadounidense, Barack Obama- con quien se entrevistó de manera telefónica- en que es necesaria "un amplia respuesta" para los "actuales desórdenes que afectan a mercados" financieros.
La entrevista entre ambos gobernantes se produjo poco después de que Sarkozy telefonease a la canciller alemana, Angela Merkel, con quien también coincidió "por completo" sobre la conveniencia de las medidas que adoptaron ayer los ministros de Finanzas de la Eurozona en Bruselas, indicó el Elíseo en un comunicado.

