Los pros y los contras de cada yerba mate
En las góndolas tenemos cada vez más opciones de yerbas para elegir, con distintos sabores y funciones. ¿Son mejores que las tradicionales? ¿Cumplen con lo que prometen? Lo analizamos junto a una nutricionista.
El mercado de la yerba mate es más amplio de lo que imaginamos. A las tradicionales, las suaves y las de selección, se suma un mundo en plena expansión: el de las yerbas compuestas. Las que más se venden son las que vienen con hierbas (principalmente las serranas), seguidas por las saborizadas (con la naranja y el limón a la cabeza), luego las funcionales (como la llamada "silueta") y, por último, las endulzadas, según datos brindados por CBSé. En la Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires, todas estas variedades reúnen el 32,9 % del mercado.
"Desde los últimos años los consumidores argentinos evidencian un interés creciente en la alimentación saludable, así como una cierta sofisticación de sus gustos", observan desde Cachamai, otra de las marcas líderes del segmento. Aseguran que lo que comenzó con la diversificación de vinos, cervezas, tés y cafés, ahora alcanzó a las yerbas.

