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“La prioridad no es la deuda ni la Caja, sino Epec, que está fundida”

Dijo que no se sostiene un modelo industrial sin energía. No anticipó cómo cambiaría la empresa. Cree que en el Congreso habrá margen para reclamar $ 10 mil millones que la nación se lleva de Córdoba.

12 de junio de 2011 a las 12:01 a. m.
Rubén Curto y Alejandro Rollán
“La prioridad no es la deuda ni la Caja, sino Epec, que está fundida”

Oscar Aguad asegura que, aun cuando las encuestas lo ubiquen hoy en tercer lugar detrás de sus dos principales rivales (José Manuel de la Sota y Luis Juez), las diferencias son tan estrechas que corresponde hablar de “tres tercios” en paridad. Y remarca que él es quien más posibilidades tiene de crecer.

Por su condición de diputado nacional, referencia mucho de su análisis de la provincia en ese plano: reclama que la Nación devuelva a Córdoba los 10 mil millones de pesos que se lleva cada año y plantea que de una negociación en ese ámbito (a 10 años) depende también el futuro de la Caja de Jubilaciones y la posibilidad de hacer una reforma impositiva en serio.

Aguad considera que la deuda provincial es manejable y que el talón de Aquiles es la empresa de energía eléctrica, Epec, a la que califica de inviable. Y aunque no proyecta privatizarla, no tiene definido todavía cómo entrarle. También imagina aportes de capital y gerenciamiento privado para el Banco de Córdoba. En materia de obras, pide a gritos un ferrocarril que atraviese el país de este a oeste para conectar el puerto de Rosario con Chile y sacar por allí la producción rumbo a Asia.

–¿Hay que reformar el sistema jubilatorio o renegociar el actual convenio con Nación?

–Es probable que haya que dictar una ley nueva. El tema de la Caja es una gran discusión que tiene que tener la Provincia con la Nación. A Córdoba le sacan el 15 por ciento de sus impuestos coparticipables para financiar a la Anses. El origen es la privatización del sistema de AFJP. Córdoba aporta más de 2.500 millones de pesos en ese rubro y sólo estamos pidiendo 1.200 millones para asistir a la Caja. Hay que cambiar la ley, respetando el derecho adquirido de los que ya se jubilaron. Deben recuperarse los más de 10 mil millones de pesos que aportamos a la Nación.

–¿Es sostenible que los jubilados cordobeses cobren el triple que los nacionales?

–Córdoba debe estar orgullosa de lo que paga a sus jubilados. Es una cuestión social. Tiene que ser sostenible si se hace un buen uso de los recursos. Hoy se están dilapidando recursos: una casa de Gobierno que cuesta mil millones de pesos, un estadio de fútbol. Si se reasignan partidas, Córdoba puede atender el sistema jubilatorio y mejorar las remuneraciones de docentes, médicos y policías. Pero hay que fijar prioridades.

–¿Manteniendo el 82 por ciento móvil?

–Sí. Al tema jubilatorio hay que verlo como un problema social integral. Hay en Córdoba cerca de 28 por ciento de pobres y una cantidad importante de chicos que no acceden al sistema educativo porque sufren de desnutrición infantil. Eso forma parte de un entorno socioeconómico que hay que resolver. Y las jubilaciones están dentro de ese marco.

–¿Piensa en algún esquema de emergencia, como el recorte que planteó (Ramón) Mestre en su momento?

–No, porque si bien Córdoba tiene un pequeño rojo en su cuenta corriente, la situación está equilibrada. La deuda provincial se refinanció a 30 años y a 10 años con una baja tasa de interés. Espero que la Provincia no se siga endeudando.

–La renegociación con la Nación, ¿debería ser en los mismos términos que hoy?

–Tendría que ser a 10 años y a una tasa baja de interés. No al seis por ciento que está acordado.

–¿Cuál será el mecanismo de ingreso a la administración pública provincial?

–No entrará nadie que no haya rendido un concurso. Muchos de los que entraron por la ventana van a tener que rendir; y si no están capacitados, se tendrán que ir.

–¿Revisará los concursos de Schiaretti?

–Sí, vamos a retomar los concursos, modificando la ley. Fue un disparate lo que hizo el gobernador, al designar en cargos políticos a personal de planta, con concursos que a mi juicio no fueron transparentes. En 12 años, se duplicó la planta de personal sin que se haya visto el aumento de los ingresos en igual proporción. Hace 12 años, con 60 mil trabajadores la Provincia atendía todos los servicios, ¿por qué ahora tiene que haber 120 mil trabajadores? Sí estoy de acuerdo con la designación de los seis mil policías.

–¿Y con los contratados, qué hará?

–Una persona puede estar dos años contratada y después rendir un concurso. Si no hay vacantes presupuestarias, se tiene que ir. Soy de la idea de comenzar a eliminar cargos presupuestados.

–¿Qué tipo de relación espera tener con la Nación si gana el kirchnerismo?

–No puede ser otra que buena, por varias razones. La primera, porque la situación del país el año que viene va a ser complicada y la Nación deberá negociar con las provincias para superar problemas estructurales, que en estos años se estuvieron maquillando. La elección nacional se va a polarizar y la UCR obtendrá más de un tercio de los diputados nacionales y un tercio de los senadores nacionales. Así, el Gobierno nacional va a tener que discutir con los gobernadores radicales. Esto nos dará fortaleza si el kirchnerismo retiene el poder, aunque estoy convencido de que va a perder.

–¿Cuál es la agenda de prioridades de Córdoba para plantear a la Nación?

–Que nos devuelvan los fondos que se llevan de más, que son los 10 puntos de coparticipación que no realizan y los recursos de la Anses. Hay que rediscutir las retenciones agropecuarias. A Córdoba le sacan 2.500 millones de dólares, una fortuna que luego se redistribuye en el conurbano bonaerense. Esta discusión tiene que ser dentro del marco de un proyecto nacional. A mi juicio, hay tres obras prioritarias: la Nación debe hacer autovías en las rutas 19 (Córdoba-San Francisco), 36 (Córdoba-Río Cuarto) y 158 (Río Cuarto-San Francisco). También hay que hacer un ferrocarril que una el puerto de Rosario con Coquimbo (Chile). Esto se debe complementar con la hidrovía que hace navegable el Paraná desde San Pablo a Rosario, que también beneficiará a Córdoba. Son obras clave, que no están en la agenda nacional. Permitirían que la mercadería de Brasil al Asia pase por Argentina.

–¿Cómo espera mejorar los ingresos?

–Soy realista. Sería casi un milagro que, sin reforma constitucional, en Argentina se pueda dictar una nueva ley de coparticipación federal. Es imposible. Por lo tanto, lo que pido es que se cumpla con la que está vigente. Si la ley dice que el mínimo de los recursos que deben ir a las provincias es el 35 por ciento, tiene que ser esa cifra y no el 25 por ciento. Con el tema retenciones, cometimos un error cuando en 1994 les dimos los recursos naturales a las provincias. Eso dificultó la negociación. El Gobierno tiene derecho a cobrar retenciones, pero las tiene que fijar el Congreso. Además, hay que ver el destino de esos recursos, porque con la plata de las retenciones de Córdoba terminamos pagando el subsidio de tarifas en el conurbano bonaerense. En el futuro Congreso, la UCR tendrá un tercio de diputados, el Frente para la Victoria (FPV) otro tercio y el resto los demás partidos. Al Gobierno le va a ser difícil sacar leyes. Si gana la UCR, tendrá que pactar con el FPV, lo mismo si sucede al revés.

–¿Qué hará con la Región Centro?

–Es clave para el desarrollo del país. No se trata de un espacio sociocultural sino económico, para contrabalancear la preponderancia del puerto bonaerense. Así fue concebida. Queremos constituir un banco regional con cabecera en el Banco de Córdoba, que es el único público en la región, y hacer un gran banco de fomento para las Pyme e hipotecario para viviendas.

–¿Cuánta plata debe hoy la Provincia?

–El Gobierno dice 12 mil millones de pesos. Yo creo que llegamos a 18 mil millones. Es un presupuesto completo. La Provincia tomó crédito carísimo, al 12 por ciento y en dólares, para hacer una nueva sede de Gobierno. No se puede industrializar Córdoba sin energía. Es imposible. Por eso digo que, en realidad, la clave es Epec. La Caja no me preocupa; la deuda, tampoco. El tema es Epec, una empresa inviable. Tiene un contrato laboral terrible, está fundida, sin inversión.

–¿Qué haría entonces con la empresa?

- Vamos a ver. Hay que sanearla.

–¿Seguirá tomando deuda? ¿Con qué fin?

– Sólo para grandes obras. Córdoba tiene que garantizarse agua. Para mí, no hay grandes problemas de provisión de agua potable. Con un par de obras de retención en el lago San Roque, más Los Molinos, estamos bien. El problema es en las Sierras Chicas, pero es solucionable, porque hay agua abajo. Hay que buscar las napas y bombear el agua. Lo que sí necesitamos es agua para riego y la podemos traer del río Dulce, que es mucho más barato que traerla del Paraná. A esa obra debería encararla la Nación, para regar varias provincias y tener mejores rindes en cosecha.

–¿Cómo espera lograr financiamiento?

–Lo vamos a conseguir cuando la Nación mejore sus cuentas. Hoy está cerrado el mercado de capitales para la Argentina y también lo está para Córdoba, salvo que pague intereses del 13 por ciento. No hay obras que justifiquen comprometer el destino de generaciones futuras con una tasa del 13 por ciento. Fue lo peor que hizo el Gobierno actual: endeudarse a esas tasas.

–¿Y el futuro del Banco de Córdoba?

–Aún no está encuadrado. Hizo un aporte de 100 millones de pesos que mejoró sus cuentas con el Central, pero es un banco que no cumple con su finalidad de prestar a las Pyme. Hay que integrar capital privado, dentro de la mayoría estatal. Haría un estudio de venta de acciones, que podría tener gerenciamiento privado. Pretendo un esquema que integre a Santa Fe y Entre Ríos, y que todas las cuentas públicas las maneje ese banco regional. Que el ahorro del Estado se canalice ahí, que sea la autoridad monetaria. No es privatizar el banco, sino integrar capital privado minoritario a través de la venta de acciones.

–¿Qué haría con Ingresos Brutos?

–Ojalá pudiéramos poner tasa cero. Hay que ir hacia eso, pero la gran reforma impositiva debe hacerla la Nación.

–¿Tiene chances electorales si, como dice su asesor de imagen, no lo conoce el 50 por ciento de la gente?

–No es tan así. No me conoce el 28 por ciento y hay otro 19 por ciento que no sabe o no contesta. Lo tomo como una fortaleza. En las últimas semanas bajé el nivel de desconocimiento y subí en las encuestas. Y hay mucha gente que no relaciona mi cara con mi apellido. Por eso, a las próximas encuestas las vamos a hacer con foto.

–¿Admite estar tercero?

–Sí, pero a cinco puntos de De la Sota y sólo uno de Juez. Los dos vienen bajando y yo subo.

–La mayoría de intendentes radicales anticipó los comicios locales. Lo dejarán solo, como a Negri en 2007.

–El escenario es totalmente distinto. En 2007 se polarizó, vaya a saber por qué. Ahora no ocurrirá. Y si se polariza, será entre De la Sota y yo. Hay un escenario de tres. Juez cree que le hace bien acercarse al kirchnerismo y yo creo que le va a hacer muy mal. Lo mismo que a De la Sota desde que acordó con la Nación. Juez se llevó mucho voto radical, que ahora estoy recuperando.

De la casa

Edad. 60 años.Cargos. Diputado nacional.Estado civil / hijos. Casado, cinco hijas.Hobby. Todos los deportes.Deporte que practica. Golf. Jugó al fútbol en Belgrano y al rugby en Tala. Hincha de. Belgrano.Libro que está leyendo. "La mujer justa", de Sandor Márai.Última película que vio. No recuerda.

Al trabajo

Cargos que ha ocupado. Secretario de Gobierno de la Municipalidad de Córdoba y ministro de Gobierno provincial. Constituyente municipal y nacional; diputado nacional; interventor en municipio y provincia de Corrientes.Candidaturas. Diputado provincial y nacional; senador nacional y gobernador.Político que fue su modelo. Los desarrollistas Rodolfo Frigerio y Arturo Frondizi, y Ramón Mestre (UCR).