Los “efectos colaterales” de la cruzada albiazul
Acceder a la fase de grupos de la copa se mide en cuestiones reacionadas a orgullo futbolístico y rédito económico. Talleres y un desafío que cotiza en millones
La Copa Libertadores de América es, junto con la Liga de Campeones de Europa, uno de los dos torneos de clubes más importantes del mundo. Si se lo amplía a todo tipo de campeonatos internacionales de fútbol, seguro la principal competencia sudamericana está entre los más atrayentes junto a los mundiales, la Eurocopa y la Copa América, incluso por arriba del Mundial de Clubes, un certamen que sigue sin consolidarse.
Si alguien tiene alguna duda de lo que significa la Libertadores puede repasar todo lo que sucedió antes, durante y después de la finalísima River-Boca que definió la edición 2018. El combo de violencia, ineptitud, trenza y negociados determinó que el partido clave por el título se jugara en el estadio Santiago Bernabéu de Madrid, a 10.048 kilómetros del Monumental de Núñez. La Conmebol, ente rector del fútbol sudamericano, aprovechó todas las falencias argentinas para organizar un espectáculo de semejante envergadura y se llevó el partido a Europa, astuto y conocedor su presidente Alejandro Domínguez del “negoción” que tenía entre manos.
En ese torneo, el más poderoso del continente, hoy Talleres intentará dar otro gran paso para instalarse en la Fase de Grupos. Es una obviedad pero nunca está de más remarcar que en el fútbol, mientras más arriba jugás, más dividendos futbolísticos y económicos conseguís. En la Copa, el rédito se mide en dos frentes: por un lado, el orgullo inigualable de ser parte del selecto grupo de 32 clubes que juegan esa instancia; por otro, las ventajas financieras que en forma directa o indirecta reporta instalarse en una de las ocho zonas.
De esos ingresos que Talleres percibirá si esta noche el equipo supera a Palestino en Chile trata el Primer plano de hoy, que detalla los millones que irán a la tesorería en caso de acceder al Grupo 1, pero además los “efectos colaterales” que se relacionan con cuestiones sentimentales y otros, como la cotización de jugadores, los ingresos televisivos, el aumento de socios o de auspiciantes. Todo eso se juega la “T” del otro lado de la Cordillera.

