Consejos para tratar las várices
Las alteraciones hormonales pueden hacerlas surgir. Cómo tratarlas.
Si bien hombres y mujeres tienen casi iguales posibilidades de sufrir alteraciones venosas −venas varicosas, derrames, arañitas− por causa de la herencia, el componente hormonal hace que sean ellas quienes las padezcan con mayor frecuencia, sobre todo las llamadas telangectasias o "arañitas", que afectan la circulación periférica.
¿Pero cómo se da esta relación entre hormonas y várices en la mujer? Por lo pronto, son dos las hormonas femeninas que están siempre en juego: estrógenos y progesterona. Ambas son responsables de la dilatación venosa, y sus cambios a lo largo de la vida pueden ocasionar que la herencia de várices que portan algunas personas, combinada con la acción de los factores ambientales o de hábitos de vida –sedentarismo, fumar, etcétera– se manifieste.
Otra duda frecuente es si los anticonceptivos tienen algo que ver en la aparición de várices. La respuesta es sí. Según se comprobó hace décadas, hay una relación directa entre los derrames venosos y el consumo de anticonceptivos. Ninguna mujer que los tome debe fumar porque aumenta su riesgo de sufrir trombosis y tromboflebitis. Lo mismo vale para las terapias de reemplazo hormonal.

