Ansiedad: Comer sin pensar
Devoramos alimentos sin hambre poniendo en juego la salud y la libertad.
Todo transcurre muy rápidamente. En apenas pocos minutos lo peor que puede pasar, sucede. Ella siente que está incómoda de tanto estar sentada en su trabajo, que es algo rutinario y aburrido. Decide levantarse, y ya que pasó por la cocina, prepara algo para tomar. Pero también piensa que tomar sin comer algo rico es un sinsentido. Entonces se dirige al lugar en donde guarda las galletitas que más le gustan. Las busca, y con sus manos llenas, el programa autoejecutable es ya imposible de detener.
Deconstruyendo: en realidad el “enter” del autoejecutable sucedió minutos antes: cuando esa incomodidad se acompañó de la idea y sensación de que algo podía quitarla. Y como persona obesa sabe perfectamente qué es lo que quita, en su fantasía, esa incomodidad.

