Chile inicia proceso para megaproyecto portuario con inversiones por los 4.000 millones de dólares
SANTIAGO (AP) — Chile anunció el martes el inicio de un proceso de licitación que busca remodelar y ampliar el puerto San Antonio, el más importante del país, en un proyecto cuyas inversiones estimadas alcanzarán los 4.000 millones de dólares.
El proyecto Puerto Exterior se presenta como el de mayor envergadura en materia de infraestructura portuaria de la historia del país y pretende ampliar la capacidad de transferencia de carga de la terminal marina más importante de Chile desde las 1,6 millones de TEU actuales hasta las 6 millones de TEU —equivalentes a una capacidad de 60 millones de toneladas de carga anuales—.
La TEU es una unidad estándar que se utiliza en el comercio exterior y en la industria del transporte marítimo para calcular tanto la capacidad de carga de los buques como la actividad portuaria.
“Es un proyecto extraordinariamente relevante para el desarrollo logístico portuario de nuestro país y uno que necesitamos para poder enfrentar el comercio internacional”, dijo el ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz, en una reunión con periodistas en Santiago.
La inversión total deberá alcanzar los 4.000 millones de dólares, de los cuales un 35% corresponderá a inversión pública por parte del Puerto San Antonio y el 65% restante será captado a través de la licitación y posterior concesión a empresas del sector.
Así, el megaproyecto, cuyas obras deberán extenderse por 22 años, se perfila como el más ambicioso de la historia portuaria de Chile, un país donde más del 90% de su comercio exterior se moviliza por puertos, según las cifras oficiales.
“Es una inversión mayúscula”, sentenció Muñoz.
A partir del martes las empresas nacionales e internacionales pueden manifestar su interés para adjudicarse la obra, que incluirá la construcción de dos nuevos terminales semi automatizados, varios sitios de atraque y otros proyectos de infraestructura.
En junio, las empresas precalificadas podrán acceder a las bases técnicas y administrativas y, con ello, presentar sus ofertas económicas. El gobierno chileno confía en adjudicar los contratos en el primer trimestre de 2026.
El proyecto busca tanto mejorar la competitividad de los puertos de Chile como colaborar para una mayor fluidez en el transporte de carga a través de San Antonio, situado en la costera región de Valparaíso, ya que el gran flujo de barcos ha creado atascos y dificultado el transporte en la región.
En ese sentido, el ministro señaló que no ve otras terminales marítimas, como el recién inaugurado puerto Chancay de Perú, como una competencia sino como una “oportunidad” para apuntalar la región y posicionar a América Latina como un centro marítimo para el comercio internacional.
El Puerto Exterior estará en condiciones de recibir su primera nave en 2036, aunque la nueva terminal sólo operará con su capacidad máxima a mediados de la década de 2040, explicó a su vez Eduardo Abedrapo, presidente del Directorio de la Empresa Portuaria San Antonio, que administra el puerto homónimo.
Sólo en 2023 circularon por los puertos chilenos más de 126 millones de toneladas métricas de cargas y mercancías, de las cuales más de 21 millones de toneladas pasaron por San Antonio.
Esta importante terminal marítima se consolidó así como el puerto más relevante de Chile y el décimo a nivel regional en materia de transferencia de carga, según un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) publicado el año pasado.
Además de ampliar significativamente la capacidad de transferencia de carga, el Puerto Exterior de San Antonio prevé emplear a más de 2.000 personas en los primeros 10 años de trabajos.
Se propone también establecer un nuevo estándar de operación portuaria en Chile con operaciones más sostenibles que incluyen, entre otras, una operación 100% con equipamientos eléctricos, un plan de tratamiento de residuos de naves, la reutilización de la totalidad del material dragado y un sistema que permite que los barcos apaguen sus motores durante la estadía en puerto, evitando así la quema de combustibles fósiles.
Asimismo, su diseño permitirá que un 40% del volumen total de las cargas sea transportado a través de ferrocarriles, por lo que el proceso de licitación incluye también la ampliación de obras ferroviarias y la creación de un corredor ferroviario entre San Antonio y la capital Santiago.
