Vientos de otoño
En nuestra última columna de enero, el dólar “blue” volaba hasta casi 13 pesos, los bonos y acciones locales corregían de manera desmedida y se escuchaban rumores de todo tipo.
En nuestra última columna de enero, el dólar "blue" volaba hasta casi 13 pesos, los bonos y acciones locales corregían de manera desmedida y se escuchaban rumores de todo tipo. Dos meses después, el dólar informal está "planchado" en 11 pesos, los bonos recuperaron valores previos al desbarranque y la tranquilidad financiera posterga la catástrofe. ¿Qué cambió? Nada estructural, pero sí hubo un radical cambio de postura del Banco Central. La suba de tasas de interés más la aspiradora de pesos que han sido las Letras, desactivaron la corrida. De persistir esto, nada cambiará hasta el fin de la cosecha; lo que viene después, dependerá del por ahora ausente "ajuste estructural".El segundo semestre de 2014 y los primeros meses de 2015 serán largos y complejos. En un contexto de sostienen políticas racionales más lejos de los extremos y con la necesidad de un shock de inversiones, los grados de libertad del próximo gobierno serán limitados. Con ello, aprovechar la renta en pesos, y progresivamente empezando ya a dolarizar paulatinamente la cartera con títulos corporativos de primera línea puede brindar resultados excelentes a mediano plazo. Incluso el acercamiento a los organismos internacionales aleja cada vez más la posibilidad de un default. En resumen, la renta fija en dólares, asumiendo algo de volatilidad, sigue ofreciendo valor. No olvidemos los cupones del PBI en dólares con legislación extranjera, conscientes del mayor riesgo implícito. Si prima la racionalidad, la oportunidad es muy atractiva, con un importante componente de riesgo. Digamos, Argentina clásica y cíclica. Una vez más.
*Presidente de S&C Inversiones S.B.S.A

