Mercados, dólar e inflación: las Paso y su impacto a corto plazo en la economía
La consultora Economía & Regiones publicó un análisis sobre qué puede esperarse tras el resultado favorable al oficialismo. A largo plazo, asegura que se necesitan reformas estructurales.
El contexto político, más aún en períodos eleccionarios, es un factor clave que los actores económicos tienen en cuenta a la hora de tomar decisiones.
Por eso, los resultados de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (Paso) del último domingo, favorables al oficialismo, pueden tener un efecto reanimador en la economía argentina.
Para intentar medir ese posible impacto, la consultora Economía & Regiones difundió un informe en el que analiza lo que puede suceder con algunos aspectos fundamentales a corto plazo: los mercados, el dólar, la inflación y la “economía real”.
En los mercados, E&R espera una repercusión favorable, “especialmente en los bonos, que en las últimas semanas habían sido los que más habían caído de precio elevando las tasas de interés”.
“En este escenario, los spreads se van a reducir, justo al revés de las últimas semanas cuando los activos argentinos, a contra mano de la región, ampliaron spreads. Esta potencial compresión de spreads debería sern mayor en los bonos más largos, beneficiándose particularmente el 2037; 2046 y el recientemente emitido Bono a 100 años. Paralelamente, las acciones volverían a ganar terreno, cortando su racha bajista de las últimas muchas semanas”, resume el informe.
Para la ex consultora del actual ministro del Interior, Rogelio Frigerio, “con ese escenario, a la Argentina se le abre una nueva oportunidad en el acceso a los mercados internacionales y aumenta la probabilidad que baje la tasa de Riesgo País que tenderá hacia los 400 puntos”.
Dólar e inflación
En cuanto al dólar, el informe considera que “los resultados electorales le sacan presión a la demanda de divisas, con lo cual el Central muy probablemente dejará de intervenir en el mercado cambiario vendiendo dólares o venderá menos divisas, y el tipo de cambio nominal descenderá”.
De todos modos “con menos venta de dólares no habrá absorción de pesos vía operaciones de mercado abierto con divisas. En este escenario, lo más probable sería que la inflación volviera a ganarle al dólar y el tipo de cambio volviera a apreciarse”.
En lo respectivo concretamente a la inflación, el reporte recuerda que hay un exceso de pesos equivalente al siete u ocho por ciento de la base monetaria y la perspectiva es que el Banco Central siga emitiendo pesos para pagar las Lebac que no se renueven y para asistir al Tesoso, “con lo cual es difícil que haya un descenso creíble y sostenido de la inflación”.
“En este escenario en el cual ya están sobrando pesos y se emitirán más pesos sin un sólido aumento de la demanda de dinero, sobran los motivos para pensar que la inflación difícilmente baje de ‘donde está’. Además, y como si lo anterior fuera poco, está la esfera fiscal, que también es un palo en la rueda del descenso de la inflación”, menciona el reporte.
Economía real
“En E&R proyectamos que la economía real continuará con nuestro escenario proyectado para 2017, que estima una variación base del PBI en torno a 1,8 por ciento anual que podría estirarse hasta 2,3 por ciento”, continúa el informe.
Para la consultora, hay una moderada recuperación que para ser sostenible debería estar acompañada de un descenso de la inflación, sobre todo en los alimentos.
“Pero hay que tener en claro que el mix de políticas aplicados por el gobierno de Cambiemos es de difícil consistencia y genera mucha incertidumbre. Y la incertidumbre es la peor enemiga de la inversión, principal ingrediente que no tiene y necesita nuestra economía para crecer ‘en serio’ y generar empleo privado genuino con mejoras salariales sustentables. El buen resultado electoral, no cambia las cosas de fondo. No al menos en el corto plazo”, avisa E&R.
Reformas estructurales
El extenso informe de la consultora también analiza el largo plazo y sostiene que el resultado favorable al oficialismo debería ser un puente para avanzar en reformas estructurales; principalmente, en el aspecto impositivo.
“Argentina está inmersa en una estanflación de oferta por asfixia estatal. En Argentina el gasto público (presión tributaria) es 15 (11) puntos porcentuales en términos del PBI superior al promedio de la región. Paralelamente, el déficit fiscal triplica al promedio de la región. El Estado es un container en la espalda de los privados en Argentina, mientras que en el resto de los países (en diferentes grados) es tan sólo una mochila”, advierte E&R.
Según su visión, con reformas estructurales profundas, Argentina podría lograr un crecimiento de entre cuatro y seis por ciento anual; si se elige continuar con el gradualismo, la expansión será menor: entre 1,5 y dos por ciento del PBI.

