Los resilientes
Aunque buena parte de la sociedad imagine a los empresarios como personas de vida fácil y displicente, manejar una Pyme es una tarea terriblemente estresante en casi todos los sectores.
Palabra difícil y cacofónica, resiliencia es un concepto muy útil para definir a los empresarios Pyme de la Argentina en la década K (Moreno incluido). Resiliencia define la capacidad de asumir con flexibilidad situaciones cambiantes y sobreponerse a ellas. Y es la aptitud indispensable para transitar los cambiantes escenarios de nuestro país y las crecientes regulaciones que hoy prohíben lo que ayer permitían y viceversa.
Uno de los empresarios destacados este año por La Voz del Interior, por ejemplo, tuvo que soportar de la noche a la mañana la embestida de distintos organismos del Estado, en represalia por haberse animado a criticar desde una tribuna el modelo económico. Tuvo a la Afip instalada en su casa y empresa varios días, para comprobar que todo estaba en orden pero, sobre todo, para hacerle sentir el poder del Estado con sus "enemigos".
Igual capacidad para sobreponerse a lo imprevisible mostró otro de los premiados para lograr por vías alternativas reparar una maquinaria cuyos repuestos no pasaban los absurdos bloqueos aduaneros.
La resiliencia que no tuvieron los dueños norteamericanos que compraron un call center en Córdoba ante la pérdida de competitividad del sector, al final la aportó otro de los destacados, para remontar la compañía que había vendido y manejarla en un contexto en el que la misma hora de trabajo ahora costaba el doble que en otros países.
En los desayunos de producción de estos premios, nos llamó la atención que una de las palabras más repetidas no fuera competitividad, exportación, estrategia, ni rentabilidad; fue un sustantivo propio, un nombre y, sobre todo, un apellido: Guillermo Moreno.
Aunque buena parte de la sociedad imagine a los empresarios como personas de una vida fácil y displicente, manejar una Pyme ha sido una tarea terriblemente estresante en casi todos los sectores.
La ausencia de un plan económico explícito y a mediano plazo y las decisiones discrecionales tomadas de la noche a la mañana en la Secretaría de Comercio impiden, ya no una planificación a tres años, sino del trimestre siguiente.
Sólo hay que imaginar de qué podría servir el plan de negocios de un empresario que logró un concesionario oficial de autos de gama media y alta, planificando un 2014 con ventas similares a las de este año. Ni en su peor escenario podría haber contemplado una brutal suba del impuesto interno, que casi duplicará el valor final del producto.
No son casos aislados. En un puñado de charlas mantenidas con empresarios que intervinieron en el proceso de distinción, saltaron ejemplos insólitos. Un molino harinero a estrenar que no puede operar porque la suba del precio del pan en el mercado interno disparó, como represalia, el cierre intempestivo de las exportaciones de todas las harinas. Otro: una productora de aditivos para el campo que mantiene intacta una nueva fábrica inaugurada este año, porque le prohíben la importación de las materias primas.
Forjados en la montaña rusa de la economía argentina, los empresarios saben de sobra que hacia adelante vendrán inesperados cambios y contingencias. Elaborar el plan de negocios 2014 de casi cualquier empresa es más un ejercicio de fe o adivinación que un trabajo profesional. ¿Quién puede predecir cuánto se expandirá o contraerá el producto bruto? ¿Quién sabe si la inflación será de 20, 30 o 35 por ciento?
Seguramente los escenarios de incertidumbre son también los que hacen tan apasionante la actividad empresaria. Apasionante y quizá poco comprendida y valorada por otros estamentos sociales e ideológicos que denostan la construcción de un buen clima de negocios y de seguridad jurídica. Para contribuir a la comprensión y valoración imprescindibles, La Voz del Interior entrega sus premios Empresario Destacado, un galardón que se ha ido consolidando y posicionando como un sano objeto del deseo entre nuestros resilientes hombres de negocios. Empieza 2014, la rueda sigue girando.

