Los libros, un mercado cada vez más competitivo
Este año, las ventas crecen seis por ciento en comparación con 2013. Las librerías, un negocio que cambió con los nuevos consumos culturales y los jóvenes compradores.
El reciente anuncio del plan de expansión de Cúspide muestra que las librerías van camino a convertirse en un negocio cada vez más competitivo, en un mercado que, aunque lento, no para de crecer.
Después de un 2013 en que la industria produjo más de 27 mil títulos, registrando un crecimiento anual de cinco por ciento, para este año se prevé un avance similar, pese al clima recesivo que afecta a toda la economía.
“El de los libros es un mercado estable, en lo que va del año se observa un crecimiento de seis por ciento comparado con igual período del año pasado”, destaca Georgina Boido, gerente de Marketing de Cúspide.
Fernando Campos, director ejecutivo de la cadena, junto a Boido inauguraron la semana pasada la segunda librería de Cúspide en esta ciudad, ubicada en Colón 192; pusieron en marcha la renovación de la que ya tenía, anunciaron la intención de abrir una tercera en Córdoba Capital y llegar a un total de 10 en la provincia.
Esto es parte de un plan de crecimiento a nivel nacional. Actualmente, Cúspide cuenta con 20 locales y la idea es llegar a 30 a fin de año y sumar 50 en un programa que le llevaría todo 2015.
De esta manera, la cadena adquirida hace tres años por Grupo Clarín busca competir de igual a igual con la líder del mercado nacional en cantidad de sucursales, Yenni El Ateneo, que cuenta con poco menos de medio centenar de puntos de venta.
Cambios en el mercado
En los últimos años, el mercado de las librerías cambió sustancialmente. Una transformación clave es la llegada del público adolescente y joven hace más de una década, con Harry Potter y El Señor de los Anillos.
“La incorporación del público adolescente es una muy importante inyección de vitalidad al mercado, una muestra de que se está renovando; una vez captado, ese lector sigue comprando a medida que pasan los años”, advierte Boido.
El segmento juvenil en la actualidad puede representar hasta más de 20 por ciento de las ventas; sus consumos van desde el fantasy (género fantástico) como The Maze Runner, de James Dashner, hasta novelas juveniles como Bajo la Misma Estrella, de John Green.
Este cambio también modificó la imagen y el layout (diseño) de las librerías. Los escaparates marrones y atestados de libros van siendo reemplazados lentamente por superficies comerciales más minimalistas, con más blanco, cartelería y una mayor iluminación.
En estas nuevas superficies, no sólo se busca destacar el producto-libro, sino también fortalecerlo con un mix de música, juegos, video y otros productos de entretenimiento, que representa hasta 30 por ciento de las ventas de un local.
“Agregar productos más amigables para los jóvenes busca incentivos para bajar la edad promedio de los compradores”, asegura Campos.
El próximo cambio se dará de manos del entorno virtual, que lejos de reemplazar a la tradicional librería, por ahora parece complementarse.
“Cuspide.com está entre los sitios de venta en Internet más importante del país. Hoy el sitio web genera ventas que igualan a una sucursal promedio. El mercado es un todo, la página web fortalece a las sucursales físicas y viceversa. Si uno da un buen servicio en ambos lados, se afianza”, explica Boido.
En cuanto a los libros digitales, el desarrollo está recién en sus inicios. En la actualidad, representan en Argentina menos del cinco por ciento de las ventas de títulos; el futuro, todavía es limitado.
“Internet no le quita ventas al papel. En el mundo más desarrollado, los libros digitales no superan más del 15 por ciento, tal vez en Estados Unidos sea un poco más. La media mundial es muy baja y no crece más de estos indicadores”, asegura Campos.
Según el ejecutivo, para su desarrollo falta una oferta de dispositivos que hoy el país no tiene, así que por ahora Internet sirve más para la venta de libros físicos que los productos virtuales.
“Internet va creciendo porque la gente va sumando confianza. Hasta hace un tiempo, la mayor parte de lo que se vendía en Internet era bajo el sistema contrarreembolso. Ahora, con el crecimiento de la bancarización, todos tienen una tarjeta de crédito o de débito”, explica Campos.
El libro en Argentina y la región
Producción. En 2013, la producción editorial fue de 27.757 libros, 69 títulos cada 100 mil habitantes; en 2010, la producción era de 26 mil títulos.
Balanza comercial. El año pasado se importaron libros por 55,06 millones de dólares y se exportaron por 31,3 millones de dólares. En 2010, el país importaba por 110 millones de dólares y exportaba por 43 millones. El 86 por ciento de las importaciones son provenientes de zonas fuera de América latina.
Lectura. Los argentinos leen en promedio 4,6 libros por año por habitante, pero comprados el promedio baja a 3,2 libros, según datos de 2010. En la región, sólo es superado por los chilenos con 5,4 libros leídos (no hay datos de títulos comprados).
Lectores. En América latina, la mitad de la población se considera "no lectora". En Argentina, es grupo representaba el 45 por ciento de la población en 2010. En Uruguay ese grupo llegaba a 32 por ciento y en Chile, a 20 por ciento.
Fuente: Informe de la Cerlalc-Unesco, con datos de 2013 y 2010.

