Temas del día:

La gestión de precios ante la devaluación

La suba del dólar tiene distintas vías de impacto en los costos empresariales.

04 de febrero de 2014 a las 12:01 a. m.
Ariel Baños*
La gestión de precios ante la devaluación

Ya acostumbradas a lidiar con tasas de inflación superiores al 25 por ciento en los últimos años, las empresas argentinas suman un nuevo factor de incertidumbre: los súbitos movimientos del tipo de cambio. La cotización del dólar es una referencia clave de todos los precios de la economía argentina aunque, por supuesto, no afecta a todas las empresas de la misma manera.Cada organización debe calcular en forma detallada y analítica el impacto de los movimientos del dólar en sus costos, para implementar oportunamente los ajustes de precios inflacionarios y negociar con proveedores. Una de las principales variables que determina el precio de venta es el costo futuro o de reposición, que depende de insumos o productos ligados en forma directa o indirecta a la cotización del dólar. Este costo es hoy sumamente incierto y está sujeto a una variable difícil de pronosticar como es el tipo de cambio en Argentina.

Vías de impacto

Analizar la situación e identificar claramente la forma en que afecta a los costos de la empresa es más complejo que, simplemente, calcular el valor ajustado de los componentes importados. Un enfoque útil es identificar las principales vías de impacto:

  • Costos importados directos. Productos o insumos de origen importado, comprados en forma directa por la empresa (sea la empresa el mismo importador o un tercero). Aquí el impacto es directo y frontal, ya que se trata de costos dolarizados, que deben convertirse automáticamente al nuevo tipo de cambio.

Ejemplo. Si el 20 por ciento de los costos corresponden a insumos importados en forma directa, y el tipo de cambio se ha devaluado un 25 por ciento, entonces el impacto ponderado, será un aumento de cinco por ciento en el costo total de la empresa.

  • Costos importados "indirectos". Nuestros proveedores también tienen dentro de su estructura de costos, productos o insumos importados cuyo costo debe actualizarse al nuevo tipo de cambio.

Ejemplo. Si a la situación anterior se agrega, que otro 20 por ciento de los costos corresponde a productos o insumos nacionales, pero que tienen en promedio un 50 por ciento de componente importado, entonces, el impacto final de esta devaluación será de un 2,5 por ciento adicional, suponiendo que logramos negociar con nuestros proveedores un estricto traslado de costos.

  • Productos exportables. Aquellas empresas que tienen la posibilidad de colocar sus productos en el exterior se enfrentan a un "costo de oportunidad". O sea, considerarán lo que dejan de ganar por no vender el producto en el exterior (una opción más atractiva por la nueva cotización del dólar) versus venderlo internamente en pesos. Esto ocurre en los precios del mercado interno que tienden a alinearse con los de exportación para reflejar la nueva situación.

Ejemplo. Si el 10 por ciento de nuestros costos corresponden a productos exportables (no incluidos en las categorías anteriores), como podrían ser combustibles o lubricantes, sería esperable que el costo total de estos productos suban en una proporción similar a la variación del tipo de cambio. Por lo tanto, el impacto esperado en el costo total será de 2,5 por ciento.

  • Efecto salarios. Si bien este impacto no es inmediato, ya que depende del momento en que se cierren las negociaciones salariales, se trata de una retroalimentación de los efectos mencionados anteriormente. Los trabajadores intentan recuperar el poder de compra deteriorado por el efecto cambiario, que ha potenciado la inflación ya existente. No es descabellado pensar en un incremento de la frecuencia de las negociaciones salariales, pasando de acuerdos anuales a trimestrales o semestrales, por ejemplo. Estas subas tienen impactos directos (los salarios en la propia empresa) e indirectos (vía los salarios que pagan los proveedores).

Ejemplo. Si el 30 por ciento de nuestros costos corresponden a salarios, un incremento salarial del 30 por ciento tendrá un impacto del nueve por ciento en el costo total. Si, además, 40 por ciento de nuestros costos son insumos cuyos proveedores también fueron afectados por los mismos incrementos salariales, entonces, se suma un 3,6 por ciento más.En este ejemplo, sumando las cuatro vías de impacto, se tiene un efecto total en el costo de 22,6 por ciento. Este porcentaje indica el ajuste de precios que debería realizar la empresa para sostener su rentabilidad. Se trata de un "ajuste de precios inflacionario".

  • Expectativas devaluatorias. Aun luego de calcular los impactos anteriores sobre el costo total de la empresa, se mantiene la incertidumbre por los probables movimientos futuros del tipo de cambio. En algunos sectores de actividad, los precios pueden ajustarse rápidamente para reflejar cualquier cambio en la cotización del dólar, mientras que en otros, debe esperar más tiempo. Particularmente, en sectores donde las listas de precios son más "rígidas", se suele calcular un impacto adicional en los costos para reflejar el movimiento esperado en el tipo de cambio.

La suma de las cinco vías de impacto, le permite a la empresa calcular el efecto del tipo de cambio en su costo total y determinar de forma profesional cuál será el ajuste de precios necesario para sostener su rentabilidad.

*Economista de Fijaciondeprecios.com