La desconfianza empuja la demanda de cajas de seguridad
El servicio no está regulado por el BCRA. Tiene un costo de mantenimiento desde $ 960 anuales. Esto incluye un seguro que cubre entre 40 mil y 50 mil dólares por robo o siniestro.
El episodio de la financiera CBI Cordubensis puso en el tapete al negocio de las cajas de seguridad, un servicio que siempre genera dudas e interrogantes, pero que viene creciendo en forma exponencial en la última década. La crisis de 2001, con su consecuente desconfianza en el sistema bancario, sumada a la inseguridad y al desincentivo al ahorro y la inversión, empujaron la demanda de este servicio de resguardo de bienes.Según estimaciones de mercado, hay 700 mil cajas de seguridad en los bancos en el país, que contendrían unos 40 mil millones de dólares, cifra que se calcula en base a las divisas extranjeras que se supone existen en el circuito informal.
Fuera de sistema
Lo primero que debe señalarse es que las cajas, tanto de bancos como de otras entidades, no están reguladas por el Banco Central de la República Argentina (BCRA), por lo que no requieren autorización; se trata de un contrato privado entre partes, como en un alquiler. Lo que se guarda escapa a la garantía del BCRA, a diferencia de lo que ocurre con el dinero depositado en un banco.
Al ser un acuerdo entre partes, cada entidad fija el costo del servicio, así como también la confidencialidad y la seguridad de los valores depositados. En el caso de los bancos, el Central tiene la facultad de exigir que se cumplan ciertas normas orientadas a garantizar la seguridad física del lugar donde se disponen las cajas, medidas que en general son replicadas por el resto de las firmas no bancarias que prestan el servicio. Casos como el de CBI, en el que la Justicia ordena la apertura de los cofres, son contados con los dedos de una mano.
La posibilidad de quedar atrapados en un “corralito”, como se rumorea cada vez que se avizora alguna crisis, también debe descartarse, ya que el contenido de las cajas de seguridad es propiedad privada y, por lo tanto, está protegido por la Constitución Nacional. El Banco Central y la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip) pueden llegar sólo hasta conocer el nombre del titular de una caja, pero nunca su contenido.
Tampoco es común la existencia de cajas sin declarar o en desuso. Cuando se produce alguna demora en el pago, luego de agotar las instancias de la gestión de cobranza habitual, lo habitual es que se proceda a la apertura de la caja con la presencia de un escribano y un oficial judicial.
“Si bien no están reguladas por el Banco Central, las cajas de seguridad que ofrecemos los bancos deben cumplir con una serie de medidas de seguridad, que sí son controladas por el Central, lo que brinda tranquilidad a nuestros clientes”, señala Horacio Parodi, presidente del Banco Roela.
En general, la mayoría de los bancos ofrecen el servicio, aunque no está disponible en todas sus sucursales. A estos se suman los que están fuera del circuito bancario.
Costos y disponibilidad
En cuanto a los costos de mantenimiento, en Córdoba se puede contratar una caja pequeña por 960 pesos anuales (con pagos trimestrales, semestrales o anuales).
Esta cifra incluye un seguro, que generalmente cubre entre 40 y 50 mil dólares, en caso de robo o siniestro. En las cajas dispuestas en los bancos, se exige además la contratación de una cuenta asociada, en la cual se debita el costo de mantenimiento del cofre.
En la city porteña, los valores alcanzan cifras muy superiores (unos 14 mil los cofres grandes) y hay lista de espera de hasta seis meses.
“La demanda se mantiene constante, con las altas y bajas habituales. Se estima un crecimiento del orden del 15 por ciento anual, tal como se viene dando en los últimos años”, apunta Natacha Goy, apoderada de Security Box.
Cómo funciona
Sistema. Funciona como un alquiler, con un contrato privado entre partes, en el que se pactan condiciones y costos. Privacidad. Sólo los titulares y personas autorizadas (suelen ser hasta tres) tienen acceso a la caja. Las entidades disponen de lugares exclusivos libres de cámaras de vigilancia para realizar las operaciones a fin de resguardar la privacidad de los clientes.Acceso. La mayoría de las entidades no fijan restricciones sobre la cantidad de visitas, aunque algunas cobran por las visitas adicionales. Seguro. El costo de mantenimiento va desde los 960 pesos y suele incluir un seguro, que cubre entre 40 mil y 50 mil dólares, en caso de siniestro o hecho delictivo, con condiciones de la póliza contratada. Tamaño. Se suelen ofrecer tres tipos: chica (10x15x50 cm), mediana (15x30x50 cm) y grande (30x60x50 cm).Qué se puede guardar. Todo tipo de objetos, a excepción de productos o sustancias nocivas, peligrosas, insalubres o de tráfico prohibido. En general, la gente deposita documentación personal, joyas, acciones y dinero en efectivo.
700 mil cajas de seguridad, se estima, hay en los bancos en la Argentina.
40 mil millones de dólares es lo que, se calcula, están depositados en las cajas de seguridad en la Argentina.
330 mil dólares billete es lo que entra en un cofre pequeño (10x15x50 cm).

