En la “guerra” contra los ricos, hay alguien que los defiende
Autor de tres libros en los que describe cómo defender los patrimonios de la “voracidad” cada vez mayor del Estado, Martín Litwak pasó por Córdoba. Recomendó acentuar la planificación fiscal y no descartar, llegado el caso, la mudanza a países con menor imposición.
Martín Litwak es polémico y le gusta serlo. En un momento de su disertación, se quita el saco y una remera blanca muestra en inglés: Be the rich (ser rico).
Autor de tres libros, en los títulos deja claro que su obsesión es la protección de los patrimonios de los “ricos y famosos”, pero también encierra una fuerte crítica hacia los sistemas tributarios actuales, cada vez más confiscatorios, dice.
Paraísos fiscales e infiernos tributarios, es uno. Cómo protegen sus activos los más ricos, otro. Y Planificación patrimonial para celebrities, el último.
En su exposición en Córdoba, Litwak va desde Wanda Nara (“Es genial para sus negocios, no para los de Icardi”, aclara), pasando por Maradona, hasta la reciente decisión de confiscar los activos de los oligarcas rusos por la invasión a Ucrania. “Esta mal”, resalta. Lo mismo que la cancelación de las tarjetas de crédito para los canadienses que donaron plata a los camioneros antivacunas.
También castiga el impuesto a la riqueza aplicado en la Argentina. “Es el peor que puede existir porque opera como un desincentivo”, apunta. Y agrega que en Iberoamérica sólo lo aplican seis naciones sobre 80.
Su planteo parte de cuatro conceptos: “La cartelización fiscal de los Estados, la intolerable invasión a la privacidad, la demonización de la riqueza que se fortaleció en la pandemia, y el debilitamiento del derecho a la propiedad”, enumera en diálogo con La Voz.
–La verdad es que para estos pagos del interior del país, es un libro raro.
–(Ríe) Bueno, son cosas, las que están en mis tres libros, de las que no se hablaba. Cuatro o cinco años atrás, fuera del ámbito económico, era difícil encontrar gente que aludiera a la planificación de los impuestos, cómo protegerte de los Estados, de los problemas que trae la inseguridad jurídica, las confiscaciones. Hoy todo el mundo está más preocupado, sea por la creciente presión fiscal, por los Estados más voraces, por las consecuencias fiscales de la pandemia, y ahora por la guerra.
–Usted habla de los patrimonios de deportistas y de estrellas del espectáculo. Conozco alguno que vive en Mónaco porque los impuestos allí casi no existen. ¿Es real eso?
–Sí, claro. La ventaja de los deportistas y de los artistas individuales, no de equipos, es que pueden fijar la residencia fiscal donde quieran y es legal, es habitual y se hace: automovilistas que viven en Montecarlo, tenistas en Bahamas, ciclistas en Andorra. Son países que tienen una renta mundial de impuestos, con lo cual la persona gana un torneo, le retienen una partecita ahí, vuelve a su país y no paga más. Imagine que en Argentina usted gana un torneo en Zimbabwe, paga un pequeño impuesto, viene a Buenos Aires y tributa mucho más. Y sobre eso, Bienes Personales. En cambio en estos lugares no hay impuestos sobre la riqueza, poco sobre ganancias y son más eficientes para vivir.
–¿Esto aplica a cualquier persona o sólo a las estrellas?
–A cualquiera que tenga fortuna. El mundo se ha vuelto complejo para esas estructuras y hay dos mercados particularmente difíciles, uno es el de las celebrities y otro de lo que se llama hi y ultra hi network people: es decir, familias con por lo menos cinco millones de dólares.
–En la provincia de Córdoba hay varias en ese nivel, según entiendo.
–En Latinoamérica y en Argentina hay mucho más de lo que pensamos. Inclusive para patrimonios más chicos también existen situaciones que atender. Personas que por ahí no tienen un patrimonio tan grande, pero están realmente preocupadas por lo que tienen. Cómo es la forma más eficiente de tener un activo o de dejárselo a los sucesores para que no tengan peleas familiares. Muchos consultan para evitar esos disgustos.
–En un país como el nuestro, ¿patrimonio es solamente el dinero en efectivo? Porque las reiteradas crisis condicionan demasiado los precios de los bienes físicos. Por ejemplo, ahora, los inmuebles se desplomaron en dólares.
–El patrimonio incluye todo lo que uno tiene, inmuebles, obras de artes, inversiones, asociaciones, bonos, dólares, acciones y criptoactivos. E inclusive intangibles que valen mucho más que lo que tienen depositado en el banco o guardado en billetes, porque otorga la capacidad de reproducir el dinero.
–Las marcas “Maradona” o “Messi”.
–Justamente, en el caso de Maradona el activo principal es un intangible que fue cedido a diferentes personas y hay flor de lío para resolver. Diego, por sus características familiares y personales, debía sí o sí planificar algo, y no lo hizo.
–Esa es una situación frecuente.
–Sí, a la gente no le gusta mucho pensar en su propio fallecimiento; y está bien, se entiende. Pero llega un punto en que si uno quiere a su familia, primero está bueno hablar de estos temas en casa y luego dejar las cosas más o menos ordenadas. La mayor parte de los conflictos familiares se dan cuando no se deja información clara sobre lo que los padres quieren, o bien cuando se maneja una información parcial con un hijo y otra con el otro. No existe un hijo estafador y otro santo.
–En la defensa de sus intereses, primero son personas antes que hijos.
–Son dos personas con intereses diferentes, con información asimétrica, con distintas percepciones, con otras relaciones, además de sus padres, entre otras cuestiones. Una expresión de voluntad que no está documentada en el mundo de hoy no existe.
–¿Este libro... qué arquitectura tiene?
–Lo primero es explicarle a la gente cómo funciona la fiscalidad en el mundo, y luego hay un aspecto introductorio a la planificación patrimonial, qué significa y qué herramientas tenemos. En el resto de los capítulos, hay cuestiones específicas sobre la relación de los deportistas con el dinero. Cómo ganan plata, divorcio, herencia, capacidad o incapacidad, con el caso Britney Spears (enfermedad mental); o bien problemas con la hacienda, como Messi, Ronaldo, Shakira. Y en la parte final, hay consejos para alguien que va a empezar una carrera. Desde el inicio, pasando por el éxito y hasta el retiro.
–¿En Argentina hay familias pensando en llevarse su patrimonio fuera del país?
–Muchas, y hay países con sistemas tributarios atractivos per se y desde siempre, por ejemplo, Montecarlo, Andorra, Bahamas. Y hay países con una vocación fiscal que liberan de impuestos por cinco o 10 años, como Uruguay o Portugal. Hay de 10 a 15 países que están muy buenos para vivir desde lo tributario y desde la seguridad jurídica, con respeto al derecho a la propiedad y a la privacidad. La gente debe analizar su modo de vida y evaluar en cuál se va a adaptar más rápido, por cultura, personalidad, distancia, etcétera.
–¿Cuán complejo es cambiar la residencia fiscal?
–La mudanza internacional tiene dos componentes: darse de alta en un país nuevo y la baja fiscal desde donde sale. Pero es la última herramienta cuando los otros objetivos no se cumplen. Si un testamento, un fideicomisoo una sociedad no permiten cumplir esos propósitos, no queda otra que levantar las cosas y mudarse de país. Lo vemos mucho.
–Es interesante eso de qué cosas observar para darse cuenta de que uno ya no está a gusto en su país.
–Varía según cada persona. Cuando alguien vive intranquilo, porque piensa que lo pueden asaltar en la esquina, le pueden sacar su patrimonio o que vive para pagar impuestos, entonces ahí piensa en qué otras opciones hay. Existen países donde la vida es mucho más simple, inclusive en algunos se pagan más impuestos, pero también con más contraprestaciones.
–¿Puede ser que una megaestrella no sepa que está evadiendo impuestos?
–La autoridad fiscal suele iniciar un juicio y luego se va a un acuerdo, que puede incluir salvar a la personalidad, entonces se busca eliminar el riesgo de cárcel pagando multas, cuotas, o lo que sea.

