En 10 años, un balance de dos millones de puestos de trabajo
La destrucción de empleos es normal en la economía, se produce junto con la creación y no debería castigarse, dice Idesa.
La destrucción de empleos es normal en la economía, se produce junto con la creación y no debería castigarse, dice Idesa.
El Instituto para el Desarrollo Social Argentino justificó así su crítica al proyecto para prohibir despidos que votó el Senado.
“En la dinámica productiva constantemente hay puestos de trabajo que desaparecen. Esto ocurre en contextos de alto crecimiento económico y en recesión”, remarca un informe de la consultora.
En esta línea de pensamiento, señaló que prohibir los despidos no es efectivo para proteger. Según datos del Ministerio de Trabajo sobre los puestos de trabajo registrados por las empresas privadas, entre 2004 y 2014 se crearon 10 millones de nuevos puestos de trabajo, pero, a su vez, se destruyeron ocho millones.
Esto arroja un crecimiento neto del empleo asalariado privado formal de 2 millones de puestos en ese lapso.
Esto coincide con la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) que muestra, para el primer trimestre del año, que la tasa de salida y de entrada (puestos de trabajo perdidos y ganados) es muy similar: superior al dos por ciento en el país. Con todo, el saldo es positivo en 0,4 por ciento.
Los procesos de destrucción de empleo “no se pueden detener por medio de una norma legal”, dice Idesa. Y agrega que con iniciativas como las que se están tratando “no se van a detener los despidos de trabajadores que los empleadores no necesiten, pero se va a aletargar el proceso de nuevas contrataciones en un contexto recesivo”.

