Desempleo en Córdoba bajó, pero es alto
En el cuarto trimestre del año pasado, el desempleo fue de 10,2 por ciento, pero todavía está 1,4 puntos por encima de igual lapso de 2013. Hay problemas en construcción y en personal doméstico. En Río Cuarto, la desocupación fue menor que la registrada en 2013.
La tasa de desempleo bajó en Córdoba y en el resto del país a fines del año pasado, aunque todavía está en un índice alto. Según el informe difundido ayer por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), la tasa de desocupación en el cuarto trimestre de 2014 del Gran Córdoba fue de 10,2 por ciento, lo que implicó una mejora en relación con el 11,6 por ciento del tercer trimestre, pero está 1,4 puntos por encima comparada con el cuarto trimestre de 2013, cuando la actividad económica era mejor.Esto implica que el año pasado se perdieron en el Gran Córdoba 21 mil empleos.La tasa de subocupación alcanzó la cifra más alta de los últimos dos años. En el cuarto trimestre de 2014 llegó a 13,7 por ciento, 0,6 puntos más que en el tercer trimestre y 1,6 puntos más que a fines de 2013.En Río Cuarto, la desocupación se ubicó a fines del año pasado en 6,7 por ciento, que resultó ser más baja que el 8,7 por ciento del tercer trimestre y que el 7,2 por ciento del cuarto trimestre de 2013. Esto implica que más de 960 desempleados consiguieron trabajo. También allí subió la subocupación: en un año aumentó de cuatro a 7,5 por ciento, a fines de 2014.La tendencia fue similar a nivel nacional. El desempleo cayó de 7,5 a 6,9 entre el tercer y cuarto trimestre del año pasado. De todas maneras, terminó ubicándose por encima de fines de 2013, cuando era de 6,4 por ciento, lo que implica que en un año se perdieron poco más de 132 mil puestos de trabajo.Al respecto, el ministro de Trabajo de la Provincia, Adrián Brito, recalcó que Córdoba registra un nivel más alto de desocupación por la menor incidencia del empleo público (12 por ciento) en el mercado laboral.Además, advirtió que entre los rubros que registran caída de empleo están las empleadas domésticas, fruto de empleadores que no quieren contratar una ART, y la construcción, trabajadores que pasan al sector informal por el crecimiento de la pequeña obra privada.

