Argentina, uno de los peores en "libertad económica"
Está en el puesto 169º entre 178 países relevados por Heritage Foundation. Retrocedió 68 lugares desde 2003 y 32 puestos desde 2011.
La corrupción, la politización de la justicia, la elevada presión impositiva, el default, los controles de precios, la debilidad monetaria y la inflación, son algunos de los problemas que hacen que Argentina sea visto en el mundo como un lugar con una economía "reprimida".
Ayer se difundieron los resultados del ránking de Libertad Económica que elabora todos los años Heritage Foundation y Argentina quedó en el lugar 169, de un total de 178 países, el peor desempeño desde que se empezó a medir el indicador en 1995.
"De esta forma se convierte en una de las economías menos libres del mundo junto a República del Congo, Venezuela, Corea del Norte e Irán", dice un informe de la Fundación Libertad que analiza los datos de la fundación Heritage.
Argentina viene descendiendo sin pausa en el ránking mundial; en 2002 estaba en el puesto 44º. Respecto al inicio de la gestión kirchnerista, en 2003, el país bajó 68 lugares.
En 2009, se volvió a evidenciar otro salto hacia abajo, al perder 25 lugares con relación al año previo. En 2012 hubo otro, al retroceder 21 puestos en contraste con 2011. La comparación entre 2011 y 2015 muestra una retracción de 32 lugares.
Desde que se elabora este ranking, en 1995, Argentina cayó 148 puestos.
En 2015, el ranking es liderado por Hong Kong, Singapur, Nueva Zelanda, Australia y Suiza. Chile es la nación líder de Latinoamérica al ubicarse en el puesto 7 del ranking global, seguido por Colombia (puesto 28) y Uruguay (43).
En la región Argentina se halla en el puesto 27 sobre los 29 países que componen América Latina y el Caribe, supera solo a Venezuela y Cuba.
De acuerdo al informe, el puntaje de Argentina retrocedió en casi todas las variables que componen el índice y en 2015 alcanzó el puntaje más bajo de toda la serie con 44,1 puntos sobre un máximo de 100.
Este guarismo se halla muy por debajo de la media mundial (60,4) y del promedio regional (59,7).
"Corrupción, politización de la justicia, presión impositiva, default, rigidez del mercado laboral, controles de precios, regulaciones, debilidad monetaria, inflación y proteccionismo son elementos que han llevado a nuestro país a tan mala performance en este índice internacional", dice la Fundación Libertad.

