Temas del día:

Amanece la realidad

El justo impuesto a los ingresos elevados –como CFK rebautizaba al Impuesto a las Ganancias de los asalariados–, de pronto se modificó como lo pedían gremios y opositores. 

01 de septiembre de 2013 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
Amanece la realidad

Hizo falta que el kirchnerismo perdiera cuatro millones de votos en dos años para que el baldazo despeinara las concepciones más arraigadas que repetían la Presidenta y su elenco estable.

El justo impuesto a los ingresos elevados –como CFK rebautizaba al Impuesto a las Ganancias de los asalariados–, de pronto se modificó como lo pedían gremios y opositores.

Poder se podía; había que hacérselo entender a la señora, parece.

Hasta las últimas elecciones internas, 
no había crisis energética en la Argentina. 
Con su cara de perro enojado, el ministro Julio De Vido ladraba cuando se le sugería eso y replicaba que estaba todo bien.

Ahora es el propio titular de YPF, un hombre más serio, el que justifica el acuerdo con cláusulas reservadas con Chevron, con una crisis energética que siempre estuvo ahí.

Admitir el desaguisado que el kirchnerismo hizo en materia energética es un primer paso para orientarnos hacia una solución que condicionará las gestiones de los próximos dos gobiernos nacionales, por lo menos.

Los medios destituyentes, los que ven “todo negativo”, empezaron a ser esta se­mana simplemente medios de comunicación con buena audiencia, en los que vale la pena exponer puntos de vista y responder preguntas.

El Gobierno va espabilando, de cara a un nuevo amanecer de la Argentina. La salida de la realidad parece inexorable.

Quedan, todavía, bolsones de noche. 
El cada día menos todopoderoso secretario 
de Comercio Interior, Guillermo Moreno, intentando domesticar el dólar paralelo a 
los latigazos, apenas lo hace retroceder 
unas horas.

La devaluación está hecha ya por el mercado y habrá que traspasarla cada 
vez a más sectores de la economía. Será la parte más dura –quizá– de la nueva etapa que se inicia.

La conflictividad social muestra focos de tensión cada día en diversos puntos del país. Hará falta mucha “muñeca” política para atravesar lo que empieza.

En la nueva Argentina que amanece, ya nadie podrá comer con seis pesos diarios, 
no sólo en la realidad sino también en los discursos y las estadísticas.

Sería todo un gesto que el comedor de la Casa Rosada actualice su menú que permite almorzar por tres pesos.